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Las fotografías y vídeos de Abby Anran, conocida también como Duoduo, llevan años circulando por las redes sociales chinas. La influencer se convirtió en una de las primeras grandes figuras de Internet en el país y alcanzó una enorme popularidad en Douyin, la plataforma china equivalente a TikTok.
Su contenido gira principalmente en torno a la belleza, la moda, los tratamientos estéticos y diferentes aspectos de su vida personal. Durante años, sus cambios físicos y su transformación de imagen también han alimentado el interés de sus millones de seguidores.
Antes de cumplir los 20 años, ya acumulaba más de 30 intervenciones quirúrgicas
Su historia comenzó a llamar especialmente la atención en 2015, cuando participó en un programa de televisión chino similar a Hermano Mayor, presentado por Pedro García Aguado en Cuatro. Por entonces, Anran solo tenía 16 años, pero ya mostraba su obsesión por la cirugía estética, asegurando que se iba a "operar toda la vida" y que podía "sacrificar todo por la belleza".Tras su aparición televisiva comenzó a desarrollar su carrera en las redes sociales hasta convertirse en una de las influencers más conocidas del país.
Más de 30 intervenciones antes de los 20 años
Anran ha explicado públicamente que comenzó a someterse a procedimientos estéticos a una edad muy temprana. Antes de cumplir los 20 años, habría acumulado más de 30 intervenciones, dentro de su búsqueda de una apariencia asociada a los cánones de belleza populares en las redes sociales chinas.
La llamada estética Wanghong, vinculada a las celebridades digitales y a los estándares de belleza difundidos en Internet, se caracteriza por determinados rasgos muy definidos.
Abby lo intentó todo por alcanzar esa perfección estética que veía en las redes sociales.
En el caso de Anran, sus transformaciones incluyeron operaciones de nariz, aumento de pecho y diferentes procedimientos faciales, entre ellos intervenciones en los párpados, modificaciones del contorno facial y retoques en zonas como los pómulos, los labios o la barbilla.
Con el paso de los años, su aspecto se convirtió en uno de los elementos más reconocibles de su presencia en redes.
Ahora intenta recuperar un aspecto más natural
Sin embargo, la propia influencer ha cambiado el discurso sobre sus intervenciones. Anran ha reconocido que comenzó a operarse demasiado joven y que se dejó influir por los cánones estéticos que dominaban Internet.
Según sus propias declaraciones, la acumulación de procedimientos terminó afectando a la estructura natural de su rostro y provocó un resultado que ella misma considera excesivamente artificial.
Por ello, en los últimos tiempos ha recurrido a procedimientos destinados a revertir o reconstruir algunos de los efectos de sus anteriores intervenciones, con el objetivo de recuperar una apariencia más natural.
La influencer está ahora deshaciendo sus rellenos y tratando de recuperar su rostro de antaño.
Su relato ha adquirido así un nuevo significado. Lo que durante años presentó como parte de su transformación estética se ha convertido ahora en una advertencia sobre los riesgos de llevar los tratamientos al extremo, especialmente cuando comienzan a una edad muy temprana.
Una advertencia para las generaciones más jóvenes
El cambio de discurso también se refleja en sus retransmisiones en directo. La influencer habla ahora de las consecuencias de haberse sometido a numerosas intervenciones desde una edad temprana y anima a sus seguidores más jóvenes a no repetir su experiencia.
Su mensaje pone el foco en una cuestión que trasciende su propia historia: la influencia que las redes sociales pueden ejercer sobre la percepción del cuerpo y los cánones de belleza.
La presión por conseguir determinados rasgos físicos puede llevar a algunas personas a recurrir a procedimientos cada vez más frecuentes. Por ello, la influencer apela a los que deseen pasar por quirófano a obtener información médica adecuada y de expectativas realistas sobre sus resultados y posibles riesgos.
China y el auge de la cirugía estética
El caso de la influencer no es aislado; China se ha convertido en uno de los principales mercados mundiales del sector y las redes sociales han contribuido a popularizar determinados estándares físicos.