Los jugadores de la selección española celebraron este lunes su victoria en el Mundial 2026 en una jornada que incluyó una ruta en autobús por Madrid y varias actuaciones musicales en Cibeles.
Durante la fiesta de la selección española tras haber derrotado a Argentina por 1-0, los jugadores disfrutaron junto a casi dos millones de personas por las calles de la ciudad para celebrar la conquista de su segundo Mundial.
La rúa dio para numerosas anécdotas y momentos virales, y uno de los más comentados ocurrió cuando Unai Simón y Mikel Oyarzabal bromearon con lanzar la copa del mundo al público
"¡Tírala! ¡Tírala!", exclamaba en numerosas ocasiones el guardameta del Athletic al delantero txuri-urdin.
Este inesperado comportamiento del futbolista alavés, que destaca por mostrar ante las cámaras una actitud más reservada, llamó la atención de numerosos internautas, que viralizaron sus momentos más destacados de la celebración.
Asimismo, también fue muy comentada la visible complicidad entre ambos jugadores durante toda la jornada.
Unai Simón, guardameta sobresaliente
Unai Simón Mendibil se ha consolidado como uno de los mejores porteros del mundo.
El guardameta del Athletic afronta uno de los retos más destacados de su trayectoria al disputar la final del Mundial 2026, consolidando una trayectoria impecable en la que destaca su sobresaliente solidez defensiva, habiendo permitido únicamente un tanto en contra a lo largo de todo el campeonato internacional.
Nacido en la localidad alavesa de Murgia en 1997, Simón inició su formación futbolística en las categorías inferiores del Aurrera Vitoria antes de incorporarse a la cantera de Lezama en el año 2011.
Su debut con el primer equipo rojiblanco se produjo en agosto de 2018, asentándose rápidamente como un pilar fundamental bajo los palos y firmando una reciente renovación contractual que le vincula a la entidad bilbaina hasta el año 2029.
En la presente cita mundialista, el guardameta vasco destaca por sus reflejos y colocación, así como por asumir un rol fundamental.
El jugador, caracterizado por mantener un perfil discreto y alejado de la sobreexposición mediática en su vida cotidiana, ha demostrado ser una pieza indispensable allá donde juegue.
Unai Simón durante la celebración de la selección española
Mikel Oyarzabal, humildad y sencillez
La humildad o modestia describe a quienes, pese a tener habilidades o logros destacables, prefieren no alardear de ellos, y es algo muy valorado entre futbolistas u otras figuras destacadas del deporte o cultura.
Mikel Oyarzabal es uno de los ejemplos más destacados en lo que a humildad y sencillez se refiere, algo que le ha servido para contar con el apoyo unánime de la afición txuri-urdin.
Nacido en Eibar en 1997, es uno de los futbolistas más emblemáticos de la Real Sociedad y un referente del fútbol.
Formado en las categorías inferiores del club, debutó con el primer equipo en 2015 y rápidamente se consolidó como una de las piezas fundamentales del conjunto txuri-urdin gracias a su talento, madurez y liderazgo.
Oyarzabal se distingue por su polivalencia en ataque, su capacidad para jugar tanto en banda como en posiciones más centradas, y por una zurda privilegiada con la que combina visión de juego, desborde y eficacia goleadora.
Además, es un jugador que asume responsabilidades en momentos clave, destacando en lanzamientos de penalti y en la creación de jugadas determinantes.
Su inteligencia táctica le permite adaptarse a diferentes esquemas y ser un elemento imprescindible en el engranaje del equipo.
Mikel Oyarzabal en una rueda de prensa
Compromiso y fidelidad
Más allá de sus cualidades técnicas, se ha convertido en un símbolo para la afición donostiarra.