Actualizado hace 9 minutos
Los delincuentes que operan en Internet perfeccionan cada vez más sus métodos y utilizan técnicas de manipulación para ganarse la confianza de sus víctimas. La llamada "estafa del amor" o "romance scam" comienza con una relación sentimental aparentemente normal que termina convirtiéndose en una petición de dinero, datos personales o ambas cosas. La Guardia Civil ha alertado en varias ocasiones de este tipo de fraude, en el que los estafadores crean vínculos afectivos ficticios para conseguir beneficios económicos.
Uno de los últimos casos que ha llamado la atención es el de Juan Carlos Pérez, un hombre de 62 años que asegura haber sido víctima de una estafa amorosa y haber terminado con apenas 53 céntimos en su cuenta bancaria. El afectado contó su experiencia en el programa YAS verano, presentado por Pepa Romero, donde relató cómo comenzó la relación y cómo acabó realizando varios pagos a una mujer a la que nunca llegó a conocer personalmente.
Una mujer de Carolina del Norte que decía trabajar en Israel
Juan Carlos explicó que conoció a una supuesta mujer llamada Lilith a través de las redes sociales que afirmaba ser enfermera. Natural de Carolina del Norte (Estados Unidos), decía estar trabajando con el Ejército de su país en una misión sanitaria en Israel.
La relación avanzó rápidamente mediante el intercambio de fotografías y conversaciones personales. "Es un bombón. Mira sus fotos", llegó a decir Juan Carlos durante su intervención televisiva.
Juan Carlos fue víctima de una estafadora del amor.
Según su relato, Lilith aseguraba disponer de unos ahorros de 2,7 millones de dólares pero afirmaba encontrarse con problemas para trasladar ese dinero desde Israel. La supuesta mujer le habría ofrecido a Juan Carlos un 10% de esa cantidad a cambio de ayudarla a mover la fortuna. La petición, sin embargo, pronto dejó de ser una cuestión puramente logística.
El engaño comenzó con sus datos personales
Para poder realizar el supuesto envío, Juan Carlos facilitó información personal que le fue solicitada por su interlocutora, entre ella su dirección y documentación identificativa.
La estafadora le pidió todo tipo de datos personales.
El hombre asegura que llegó a desconfiar y quiso comprobar que Lilith realmente existía. Para convencerle, la mujer le habría enviado lo que parecía ser un pasaporte que Juan Carlos consideró auténtico.
Fue entonces cuando comenzaron los pagos. El supuesto envío del dinero y los trámites asociados acabaron generando varios cargos hasta dejar su cuenta bancaria con solo 53 céntimos, según explicó el propio afectado.
En total, asegura haber perdido más de 4.000 euros.
El caso encaja con un patrón conocido de las estafas sentimentales: primero se construye una relación de confianza y, una vez establecida, aparecen problemas económicos, emergencias o necesidades aparentemente urgentes que justifican las solicitudes de dinero. La Guardia Civil recomienda desconfiar especialmente de las relaciones que avanzan demasiado rápido y de las personas que comienzan a pedir cantidades económicas después de ganarse la confianza de la víctima.
Juan Carlos perdió más de 4.000 euros de su cuenta bancaria por culpa de este envío. Varios pagos hasta que en su cuenta bancaria solo quedan 53 céntimos.
Lo peor es que Juan Carlos, desde entonces, casi es víctima de otras dos estafas más. "Una de ellas, francesa, me pidió 100 euros para pagarse Internet".
Los estafadores utilizan identidades falsas para parecer reales
Una de las características de este tipo de fraude es precisamente la creación de una identidad aparentemente creíble. Fotografías, profesiones, documentos, ubicaciones o historias personales pueden utilizarse para reforzar la sensación de que detrás del perfil existe una persona real.
Pero una fotografía o un documento no son suficientes para comprobar una identidad. En el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) han documentado casos de fraude amoroso en los que los delincuentes llegan a crear tramas elaboradas con distintas identidades y personajes para reforzar el engaño y mantener la confianza de la víctima.
Por eso, uno de los principales consejos de los expertos es no enviar dinero ni facilitar datos personales o financieros a alguien que no se haya conocido personalmente, aunque exista una relación afectiva o se hayan mantenido conversaciones durante meses. La Guardia Civil también aconseja contar la situación a familiares o amigos, ya que una persona externa puede detectar señales de alarma que la víctima no percibe.
Su historia se ha convertido en viral, con muchos usuarios manifestando su opinión al respecto de lo sucedido con Juan Carlos. Uno de ellos ha compartido su historia en la red social X, lamentando la situación de las personas de la edad de Juan Carlos, las más afectadas por este tipo de estafas en Internet.
Cómo detectar una posible "estafa del amor"
Hay varias señales que pueden hacer sospechar de un fraude. Una relación que avanza demasiado deprisa, una persona que siempre encuentra excusas para no conocerse en persona o una petición inesperada de dinero son algunas de las más claras. También resulta sospechoso que la otra persona solicite documentos, información bancaria o datos personales con la excusa de realizar un supuesto trámite.
La búsqueda inversa de las fotografías también puede ser útil para comprobar si una misma imagen aparece asociada a diferentes nombres o perfiles. Del mismo modo, una búsqueda en Internet puede revelar experiencias de otras personas con historias o identidades similares. Precisamente, uno de los usuarios en la red social identificó a la mujer de las fotografías en minutos: se trata de una estadounidense, natural de Texas, llamada Angela Baughman. Ella, probablemente, no tenga ni la más remota idea de esta suplantación de identidad.
Juan Carlos fue víctima de una de estas estafas, dejando apenas 53 céntimos en su cuenta bancaria.
La urgencia es otra señal de alarma. INCIBE advierte que las peticiones que obligan a actuar inmediatamente o en pocas horas deben tratarse con especial cautela, ya que la presión temporal es una técnica habitual en distintos fraudes digitales.
Qué hacer si ya se ha enviado dinero
Quienes hayan caído en una estafa de este tipo deben actuar cuanto antes. Lo primero es contactar con el banco o la entidad de pago para comunicar el fraude y consultar las posibilidades de recuperar o bloquear la operación.