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El monte Arno es una atalaya que domina las localidades costeras de Mutriku y Deba y el mar desde sus 618 metros de altura.
Macizo calizo de especial protección
Forma parte del macizo de tipo karstico y que se caracteriza por su relieve accidentado, fruto de la erosión del agua, que ha dado lugar a una sucesión de formas propias del karst, tanto en su superficie como en su subsuelo.
Las condiciones del terreno, con zonas pedregosas y suelos vegetales de pocos centímetros de profundidad, han dado lugar a un tipo de vegetación especializada en proliferar en este tipo de ecosistemas, que tiene a la encina como uno de sus principales referentes.
Una gran masa forestal formada por árboles de esta especie, labiérnagos, aladiernos, laureles y lianas de gran valor ha hecho que Arno y su entorno hayan recibido la calificación de Zona Especial de Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000.
Cruz de Arno
En ese entorno de piedras deformadas por la erosión del agua, una vegetación que rodea al caminante en su avance y sendas labradas por el paso de animales y montañeros, hay un elemento de factura humana que llama la atención de quienes hollan su cima: la cruz de Arno.
Para llegar a ella hay que dejar atrás el refugio de montaña levantado por la sociedad montañera Morkaiko, de Elgoibar, en 1943 y ahora en desuso.
Una vereda que asciende suavemente conduce al claro rodeado de encinas en el que se asienta la cruz.
Jubileo y llamamiento de la Santa Sede
Detrás de ella se esconde una historia que ha sacado a la luz el historiador Javi Castro y que le da un significado muy especial.
Según ha constatado, se trata de la primera estructura de este tipo que se colocó en una cumbre de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) y Navarra siguiendo unas directrices emanadas de la Santa Sede, en las que se animaba a los fieles a colocar grandes cruces en las cumbres de las montañas coincidiendo con el Jubileo del año 1900 y la llegada de un nuevo siglo.
Acogida en la CAV y Navarra
El anuncio llegó el 12 de junio de 1899 y adoptó la forma de una circular emitida el 8 de julio de 1899 que terminaría traduciéndose en la colocación de infinidad de cruces a lo largo y ancho del orbe cristiano.
Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa no fueron ajenos a este mensaje.
La fe cristiana de sus moradores tuvo reflejo en la colocación de cruces en muchas cumbres que hoy son punto de referencia para los montañeros que acceden a ellas.
La documentación recogida hasta la fecha situaba a la cruz del monte Legate (Lekaroz) en el primer lugar del ranking de lugares en responder al llamamiento de la Santa Sede. Los frailes capuchinos se hicieron eco del mensaje y lograron erigir la cruz el 18 de mayo de 1901.
Un grupo de montañeros posa, en 1958, junto a la cruz del monte Arno que sustituyó a la que un rayo destruyó en 1930
La clave, en el archivo municipal
Ahora, gracias a un documento localizado por Javi Castro en el Archivo Municipal de Mutriku, se va a tener que revisar esta cronología para colocar a la cruz del monte Arno en el primer lugar.
El escrito en cuestión es un acta municipal fechada el 9 de febrero de 1901 en la que se acuerda el pago de 150 pesetas a Francisco Aguirre Zabala por el transporte de la cruz hasta Arno. "Hay un primer documento fechado el 29 de diciembre de 1900 en el que se recoge el proyecto para su instalación. Este segundo escrito se relaciona con el pago por el traslado de la cruz hasta el lugar en el que se iba a colocar", señala Castro.
150 pesetas por el traslado de la cruz
Las 150 pesetas que se le abonaron a Aguirre Zabala suponen el equivalente a una cifra que oscila entre los 2.000 y los 3.000 euros al cambio actual, según los cálculos realizado por Castro.
«Esta cuantía obliga a pensar que no transportó una ligera cruz de madera, sino otra de un material más pesado, y todo apunta a que era la cruz de piedra caliza que Indalecio Ojanguren fotografió en 1925».
Anterior a la cruz de Legate
Estos datos confirman a Castro en su idea de que la cruz de Arno fue erigida con anterioridad a la de Legate.
"El documento de pago acredita que la cruz ya estaba en el monte Arno antes del 9 de febrero y cabe pensar que fue colocada en esas fechas. Tomando este dato como cierto, la cruz de Arno fue levantada cien días antes que la de Legate", afirma el historiador debarra.
Destruida por un rayo y reconstruida
La cruz original tuvo una breve existencia. Al igual que iba a suceder con la cruz de Legate, un rayo la quebró en cinco partes en 1930.
Un año después, una nueva cruz de hormigón, erigida sobre la base original de piedra caliza que sobrevivió al impacto del rayo, ocupó su lugar.
Esa estructura es la que puede contemplarse hoy, como podrán comprobar quienes se animen a calzarse las botas para afrontar la ascensión hasta lo alto del monte Arno.