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El arroz es, sin duda, uno de los pilares de nuestra dieta por su fácil digestión, su bajo contenido en grasa y su aporte de minerales. Sin embargo, el reconocido chef Jordi Cruz ha lanzado una advertencia seria a través de sus redes sociales: una vez cocinado, el arroz puede convertirse en un "enemigo peligroso" si no se gestiona correctamente.
El problema reside en una bacteria llamada Bacillus cereus, presente de forma natural en el arroz. Según detalla el chef, aunque la temperatura de cocción elimina la bacteria en su forma activa, no es capaz de destruir sus esporas, que son extremadamente resistentes al calor.
El riesgo de la temperatura ambiente
Jordi Cruz explica que el peligro real aparece cuando el arroz cocido se deja fuera del frigorífico durante demasiado tiempo. "Si el arroz cocido se deja demasiado tiempo a temperatura ambiente, las esporas pueden proliferar, la bacteria se puede activar y producir toxinas", advierte. Estas toxinas son las responsables de las intoxicaciones alimentarias que producen dolencias tales como náuseas, vómitos, dolor abdominal intenso y malestar generalizado.
El chef señala que muchas veces esos dolores de estómago que achacamos a que "algo nos ha sentado mal" son, en realidad, intoxicaciones leves por una mala conservación del arroz.
Para evitar riesgos innecesarios en el hogar, Jordi Cruz recomienda seguir unas pautas muy estrictas: En primer lugar, el chef recomienda utilizar todo el arroz que se ha cocinado en el momento, además de que en el caso de sobrar arroz, debe meterse en la nevera lo antes posible para que el frío detenga la activación de las esporas. Por último, el chef es tajante: "Si por error se te queda una horita encima de la encimera, no tengas pereza en tirarlo".
Un alimento básico
El arroz es uno de los alimentos más importantes en la dieta mundial, no solo por su accesibilidad sino también por sus valores nutricionales, ya que constituye una fuente fundamental de hidratos de carbono complejos, esenciales para aportar energía de forma sostenida al organismo. Además, en sus versiones menos refinadas como el arroz integral, conserva una mayor cantidad de fibra, así como vitaminas del grupo B (especialmente B1, B3 y B6) y minerales como el magnesio y el fósforo, lo que contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso y digestivo.
Arroz en una mano
Su historia es milenaria, con origen en Asia hace más de 10.000 años, donde comenzó a cultivarse en zonas húmedas y fértiles, expandiéndose posteriormente hacia Europa, África y América a través de rutas comerciales y procesos de colonización, hasta convertirse en un alimento básico en múltiples culturas. Hoy en día, el arroz no solo es símbolo de tradición en muchos países, sino también un ingrediente clave en la gastronomía global debido a su extraordinaria versatilidad, ya que puede adaptarse a innumerables preparaciones, desde platos emblemáticos como la paella, el risotto o el sushi, hasta sopas, ensaladas y postres, permitiendo combinaciones con todo tipo de ingredientes y técnicas culinarias, lo que lo convierte en un producto imprescindible tanto en la cocina doméstica como en la alta gastronomía.