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90 años después de su asesinato, Irun sigue recordando a las víctimas del régimen franquista durante la toma de la ciudad. En la mañana de este martes ha tenido lugar el tradicional homenaje a las personas fusiladas en Pikoketa por las tropas golpistas del coronel Beorlegui, de la sub-columna de Los Arcos.
El homenaje ha tenido lugar en el cementerio de Blaia, un acto sencillo y a la vez solemne, con un silencio sepulcral solamente roto cinco minutos después con los aplausos de los presentes. En este acto en recuerdo de los fusilados han estado presentes representantes políticos del Ayuntamiento de Irun. El PSE ha estado encabezado por la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, el PNV por el candidato a la alcaldía, Gorka Álvarez, de EH Bildu ha estado Ane Unanue, y del Partido Popular Carlota Sanz.
90 años de los asesinatos
Los asesinatos ocurrieron el 11 de agosto de 1936, cuando las tropas de Beorlegui sorprendieron a un pequeño grupo de las Juventudes Comunistas, vigilando con armas cortas el Caserío de Pikoketa, fusilando a 13 personas en el acto, nueve milicianos y cuatro carabineros.
Sus nombres eran Mertxe López Cotarelo, Pilar Vallés Vicuña, José María Arruti Idiakez, Víctor Genua Montiano, Jesús López Casado, Agapito Domínguez Taguada, Bernardo Usabiaga Jáuregui, Manuel Justo Alberdi, Miguel Jacinto López Pascual, Vicente Argote, Agustín Miguel Bermejo, Félix Luz Echeverría y Ángel Braña López.
En 2021, además, se identificaron los restos de Miguel Lorenzo Pascual, y en 2022 de Chato, también asesinados por los golpistas.
Los restos se descubrieron tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975. En 1976, el hermano del fusilado Bernardo Usabiaga, Marcelo, realizó las primeras tarea de búsqueda para recuperar los cuerpos de los asesinados en Pikoketa. En 1978 se descubrió la fosa común y se realizó la exhumación.