La noticia sobre el segundo ictus sufrido por Kiko Rivera ha provocado una enorme repercusión. El DJ confirmó la pasada semana que había sufrido un nuevo episodio, más grave que el que le llevó al hospital hace cuatro años, y decidió comunicarlo personalmente a través de sus redes sociales.
En su mensaje, el hijo de Isabel Pantoja dejó claro que solo su pareja, la bailaora Lola García, y su círculo más cercano dispondrían de información actualizada sobre su estado de salud.
La noticia hizo que todas las miradas se dirigieran también hacia Irene Rosales, exmujer de Kiko Rivera y madre de sus dos hijas. La empresaria, sin embargo, ha mantenido desde el principio una postura clara: no quiere intervenir públicamente en la situación de su exmarido.
Harta de verse involucrada
Rosales ha evitado pronunciarse sobre la evolución de Kiko Rivera y ha insistido en que considera que no es un asunto en el que tenga que estar involucrada públicamente, aunque reconoce que existe un vínculo entre ambos a través de sus hijas.
Irene Rosales se pronuncia en sus 'Historias' de Instagram.
“Quiero desvincularme por completo de la noticia, aunque de manera indirecta, pues sé que al final me toca de alguna manera por el vínculo que tenemos de las niñas”, explicó en declaraciones a ¡De lunes a viernes!.
Su postura, sin embargo, no ha sido entendida por todos sus seguidores. Irene asegura que ha recibido numerosos mensajes en los que se cuestiona su actitud y se le acusa de falta de sensibilidad mientras Kiko Rivera permanece delicado por su estado de salud.
“Quien quiera dejar de seguirme es libre”
La situación ha llevado a Irene Rosales a responder públicamente a quienes critican sus publicaciones. La empresaria ha decidido lanzar una petición tan contundente como sencilla: quien no esté de acuerdo con el contenido que comparte, puede dejar de seguirla. “Quien quiera dejar de seguirme es libre de hacerlo”, ha manifestado.
Rosales asegura estar cansada de que se la responsabilice de una situación que, según considera, no le corresponde gestionar ni explicar públicamente.
Irene Rosales prefiere mantenerse al margen de lo que le suceda al padre de sus hijas, al menos en público.
“Me hacéis responsable de una situación que yo no puedo hacerme responsable. No me corresponde. Lo único que hago es vivir mi vida, con mis proyectos laborales, mis vacaciones… Mi vida”, ha explicado.
La empresaria denuncia que algunos usuarios incluso le preguntan “si no le da vergüenza” publicar determinados contenidos teniendo en cuenta el momento personal que atraviesa Kiko Rivera.
Las críticas por sus publicaciones con Guillermo
Uno de los principales motivos de los comentarios negativos son las publicaciones que Irene Rosales continúa compartiendo en sus redes sociales. La empresaria muestra habitualmente distintos momentos de su día a día, incluidos planes junto a su actual pareja, Guillermo.
Precisamente esas publicaciones han provocado que algunos seguidores cuestionen que continúe mostrando públicamente su vida mientras el padre de sus hijas se recupera de un problema de salud.
Irene, emocionada en su primer día practicando paddle board.
Rosales, no obstante, considera que una cosa no tiene por qué impedir la otra y reivindica su derecho a continuar con sus proyectos y su vida personal.
“A toda persona que le moleste, le invito a que deje de seguirme. Todos somos libres en redes sociales”, ha señalado.
“No me va a suponer ningún tipo de problema que dejéis de seguirme si os supone un problema que haga mi vida. Las puertas de mi Instagram están abiertas para todo el que me quiera seguir y el que no me quiera seguir”, ha añadido.
Y ha cerrado su mensaje con una frase que resume su postura: “Estoy viviendo mi vida, sin más”.
Kiko Rivera ya ha recibido el alta hospitalaria
Mientras Irene Rosales intenta mantenerse al margen de la polémica, Kiko Rivera ya ha abandonado el Hospital Sagrado Corazón de Sevilla, donde permanecía ingresado después de sufrir este segundo ictus.
El alta supone un nuevo paso en la recuperación del DJ, aunque su entorno ha mantenido la máxima prudencia respecto a su estado de salud.
Kiko con su actual pareja, Lola García.