Como viene siendo habitual durante los meses de verano, las reservas de sangre en Euskadi sufren una notable disminución debido a la desconexión de las rutinas habituales, las vacaciones de la ciudadanía y la celebración de las festividades locales. A estos factores se ha sumado también esta vez el impacto de la semana del eclipse, en la que los centros de donación experimentaron una bajada acusada. Frente a este escenario, la Asociación de Donantes de Sangre de Euskadi ha puesto en marcha el denominado "Reto 5.000", una iniciativa que pretende alcanzar 5.000 donaciones antes del 31 de agosto para restablecer los niveles de seguridad en los hospitales.
Por el momento, se han contabilizado 1.187 extracciones en la primera mitad de la campaña, así que la entidad necesita sumar en torno a 3.800 aportaciones adicionales antes de que concluya el mes para afrontar septiembre con mayor margen y tranquilidad. Todo, porque la situación no es positiva en estos momentos. "La situación no es alarmante, pero tenemos que estar en alerta", detalla Iñigo Salaberri, responsable de promoción de la Asociación de Donantes de Sangre de Euskadi en declaraciones a Las Mañanas de Onda Vasca.
Salaberri detalla que actualmente cuentan con una autosuficiencia para "cerca de 4 o 5 días de stock" cuando lo óptimo sería disponer de un mínimo de 10 días para responder ante cualquier urgencia. Aunque durante la época estival la donación experimenta un descenso de un 40 o un 50%, la organización confía en la capacidad de respuesta de la sociedad vasca para revertir el déficit de reservas antes del cambio de mes. "Confiamos mucho en la ciudadanía", asegura. Puedes escuchar la entrevista completa en este podcast.