Buscar
Actualidad

Impuestos y falta de ahorro, principal barrera que aleja a los jóvenes de su primera vivienda

La entrada inicial y los gastos administrativos y burocráticos asociados a la compraventa pueden alcanzar los 30.000 euros, una carga que obliga en muchos casos a retrasar indefinidamente el acceso a su primer hogar
Una joven observa el escaparate de una inmobiliaria
Una joven observa el escaparate de una inmobiliaria / E.P.

La compra de la primera vivienda se ha convertido en uno de los grandes retos y en la mayor preocupación de la ciudadanía, especialmente para el colectivo de los jóvenes. Entre los altos precios de los inmuebles, las entradas iniciales - de hasta el 20% del precio - y los gastos administrativos y burocráticos asociados a la compraventa (alrededor de otro 10%), muchas personas se ven obligadas a retrasar indefinidamente el acceso a su primer hogar.

Mientras que en otros países de la Unión Europea se combinan avales públicos, préstamos bonificados y fórmulas de propiedad compartida, en el Estado español, la principal carga a la hora de la primera adquisición, se concentra en el ahorro y los impuestos iniciales, que pueden alcanzar los 30.000 euros, según estimaciones de iAhorro.

Barrera de entrada

Así, facilitar el acceso a la primera vivienda requiere combinar medidas que alivien el esfuerzo inicial junto con herramientas de ahorro y productos hipotecarios flexibles. En este sentido, el comparador hipotecario propone acciones que van desde prorratear el pago de impuestos hasta recuperar programas de ahorro específicos que incentiven la compra.

“El problema no es la cuota mensual, es la barrera de entrada”, advierte Laura Martínez, directora de Comunicación y portavoz de iAhorro, quien considera que es necesario un cambio estructural para que los jóvenes puedan tener su propio hogar.

itp cceso vivienda jovenes iahorro

itp cceso vivienda jovenes iahorro iAhorro

Prorrateo de impuestos

Una de las principales propuestas que, según el comparador, se podría implantar es el prorrateo del pago de impuestos asociados a la compraventa, como el ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales), que se aplica a la hora de adquirir una vivienda de segunda mano, o el IVA (Impuesto de Valor Añadido) en vivienda nueva. Actualmente, estos tributos representan un coste importante en el desembolso inicial.

Por ejemplo, una vivienda con un precio de compraventa de 300.000 euros, con un ITP del 10% en la Comunitat Valenciana (de los más altos del Estado), implicaría un pago de 30.000 euros en este concepto. Si este gasto pudiera repartirse de forma gradual en varios años sin intereses ni recargos, la carga financiera inicial se reduciría, lo que daría un respiro a los compradores jóvenes.

En este sentido, la experta explica que la clave está en reequilibrar el esfuerzo financiero que exige comprar un inmueble, “porque el encarecimiento de la vivienda que hemos ido viendo en los últimos años obliga a aportar más ahorro inicial, lo que deja fuera a muchos jóvenes que podrían pagar con facilidad la hipoteca, pero no tienen esa base de inicio para pedirla”. Igualmente, Martínez asegura que esto “aumenta cada vez más la tendencia de posponer la compra de un piso por parte de los españoles”.

Tipos bajos de ITP e IVA

Otra opción que se viene aplicando en algunas comunidades autónomas es la reducción del porcentaje de pago de estos impuestos para jóvenes de hasta 35 años, estableciendo tipos más bajos de ITP o de IVA en la primera vivienda.

“Se trata de aplicar una ventaja concreta a quienes más dificultades tienen para reunir el ahorro inicial”, explica la directora de comunicación de iAhorro, que admite que “esta medida se ha llevado a cabo en algunas regiones, sobre todo en lo que se refiere al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, pero el IVA sigue siendo altísimo, del 10% en todo el Estado, excepto en Canarias, donde se rebaja al 7%”, continúa la experta.

Así, solo se aplica un IVA reducido del 4% en el caso de las viviendas de protección oficial. Sin embargo, si se redujera de manera general a este porcentaje para los jóvenes, les permitiría un ahorro de hasta 18.000 euros en impuestos a la hora de comprar un piso nuevo de 300.000 euros, rebajando la barrera económica inicial y acercando la propiedad a quienes hoy ni siquiera pueden permitirse alquilar.

Ahorro y alivio tributario

Como complemento a estas medidas, el comparador y asesor hipotecario también propone recuperar los programas de ahorro específicos para la primera vivienda, similares a las cuentas ahorro-vivienda vigentes hasta 2013. Estos instrumentos ayudaban a los jóvenes a acumular capital de forma planificada mediante incentivos fiscales, siempre que el dinero se destinara a la compra de su residencia habitual.

Si una persona joven aportara 5.000 euros anuales a una cuenta vivienda, en cuatro años habría acumulado 20.000 euros. Si, además, se aplicara una deducción fiscal del 15%, el ahorro fiscal total podría alcanzar los 3.000 euros en ese periodo

Este modelo convierte el ahorro en una fase más del proceso de compra, no en un esfuerzo improvisado. Además, durante su vigencia, las cuentas ahorro-vivienda permitían desgravar un porcentaje de las cantidades aportadas en la declaración del IRPF, siempre que la compra se formalizara dentro de unos plazos determinados. Esto incentivaba la disciplina financiera y ayudaba a reducir la factura fiscal anual, generando un doble beneficio; ahorro y alivio tributario.

Este mecanismo podría complementarse, a su vez, con otras fórmulas innovadoras como las aportaciones extraordinarias en los supuestos en los que el titular recibe ingresos adicionales, la posibilidad de que familiares contribuyan al plan de ahorro con ventajas fiscales limitadas, o incluso establecer sistemas de cofinanciación pública que premien la constancia en el ahorro.

Productos hipotecarios flexibles

Otra propuesta del comparador incluye el desarrollo de productos hipotecarios que incluyan los gastos asociados a la compraventa, como impuestos, notarías, registro o tasación, dentro del propio préstamo. Este tipo de solución, conocida como 'Hipoteca + gastos', permitiría financiar el precio del inmueble y los costes adicionales de manera conjunta. Actualmente, estos gastos deben afrontarse al contado y pueden suponer entre un 8% y un 12% adicional del valor de la vivienda, una cifra que, sumada a la entrada del 20%, eleva considerablemente la barrera de acceso.

Además, la recuperación de bonificaciones fiscales en el IRPF para los primeros compradores podría ser un refuerzo más. Hasta 2013, la deducción por adquisición de vivienda habitual permitía desgravar un porcentaje relevante de las cantidades invertidas, lo que suponía un alivio fiscal anual significativo durante los primeros años de la hipoteca.

Por ello, reintroducir la deducción por compra de vivienda habitual en este tipo impositivo aligeraría el esfuerzo financiero de este colectivo, permitiéndoles recuperar anualmente parte del dinero invertido a través de la declaración de la renta, mejorando así su capacidad de pago y reduciendo el impacto de la hipoteca.

Te puede interesar:

Economía
La firma de hipotecas vuelve a tasas positivas y aumenta en Euskadi un 6,5% en abril

En este sentido, Laura Martínez considera que este incentivo podría diseñarse “de forma progresiva, priorizando a quienes más dificultades tienen para acceder a la propiedad”.

Por ejemplo, según explica, “se podrían establecer tramos de deducción mayores para rentas medias y bajas, o aplicar un porcentaje superior durante los primeros cinco años de hipoteca, que suelen ser los más exigentes desde el punto de vista financiero”, concluye la portavoz del comparador y asesor hipotecario.

2026-08-17T18:53:12+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo