Gipuzkoa

Getaria reinterpreta su identidad marinera y textil en un nuevo mural

El artista Nexgraff ha firmado un trabajo que combina la pesca, la alta costura y el mapa sentimental del pueblo
Mural nuevo en Getaria. / N.G.

Getaria suma desde este mes una nueva obra de arte urbano que pone la mirada en su patrimonio visual y cotidiano. El muralista Nextor Otaño, conocido artísticamente como Nexgraff, firma la intervención mural ubicada en la fachada cedida por la familia Larrako. En la propuesta pictórica entrelaza la herencia marinera, la impronta de Balenciaga y el pulso diario del pueblo costero.

Figuras humanas, formas geométricas...

La composición rehúsa el registro documental estricto para articular un lenguaje gráfico de corte contemporáneo. A través de la superposición, la fragmentación de planos y la repetición de motivos, Otaño ensambla los elementos icónicos del imaginario local: la actividad pesquera, el puerto, las embarcaciones atuneras, el bonito, el patrimonio visual de la moda y estampas populares como la célebre Katu Kalea. Figuras humanas, formas geométricas, grandes bloques de color y la figura del gato convergen en un lienzo de gran formato que reinterpreta la memoria colectiva de Getaria.

La actuación ha contado con un presupuesto de 16.494,50 euros (IVA incluido). Se marca dentro de la partida presupuestaria anual con la que el Ayuntamiento de Getaria busca "revitalizar diversos rincones e infraestructuras del espacio público mediante el arte".

Inauguración del nuevo mural de Getaria. N.G.

Desde el Consistorio han destacado el dinamismo de la localidad y el valor estratégico de estas intervenciones para aportar nuevas lecturas a la identidad local. Han agradecido de forma explícita la disposición de la propiedad privada al ceder el soporte mural.

Obra 'Oroimena'

Esta intervención muralista coincide con la colocación en el entorno de Artzape de la pieza escultórica Oroimena, desarrollada por el Ayuntamiento en colaboración con el Gobierno Vasco. La obra rinde homenaje a las generaciones de marineros que históricamente se congregaban en el pretil de la zona para afilar sus cuchillos de trabajo.

Concebida como una escultura viva o interactiva, la pieza recupera la piedra de afilar histórica que desapareció tras las obras de reurbanización de los años noventa, permitiendo a los vecinos utilizar la superficie para el afilado de herramientas, tal y como concibió el autor. Con este elemento, el municipio busca integrar en el paisaje urbano actual los pequeños gestos y oficios tradicionales que definieron la vida cotidiana del puerto.

31/08/2026