Al mismo tiempo que, en Madrid, Pedro Sánchez se ponía como objetivo encabezar un Ejecutivo progresista al menos hasta 2031, Alberto Núñez Feijóo equiparaba su empeño por completar la legislatura con la manera de actuar de un dictador como Francisco Franco. Lo hacía en Barcelona, donde el líder del Partido Popular acusaba al líder socialista de gobernar contra la voluntad del Congreso tras la moción aprobada con PP, Vox, Junts, CC y UPN que reclama una moción de confianza. "Eso no es democrático, es propio de un caudillismo que en España no se veía desde hace 50 años", manifestaba este sábado en su intervención en el XVI Congreso del PP catalán.
"Nunca pensé que fuera a haber un presidente del Gobierno rodeado de corrupción, humillando a los socios que le sostienen y que le siguen sosteniendo", afirmaba Feijóo, para prometer a continuación que "antes o después voy a devolver a mi país un gobierno decente". "Eso es una urgencia inaplazable. En las próximas elecciones generales nos jugamos la democracia", agregó.
En referencia a la legislatura, ha insistido en su crítica al Gobierno y ha asegurado que casi no encuentra palabras para describir la situación: "Nunca he visto este nivel de degradación de la vida pública y os propongo que no consideréis que esto es normal, que no normalicéis lo que no es normal".
"Nunca pensé que fuera a ver a un presidente de Gobierno al que la misma cámara que le nombró acaba de pedirle por mayoría absoluta su dimisión y que su respuesta sea reírse de la cámara", ha añadido. Según él, este gobierno es una "desgracia" porque se ha corrompido y ha actuado contra todos los contrapoderes del Estado.
Mensaje a Junts
Feijóo también ha lanzado un mensaje velado a Junts, que el jueves apoyó la moción del PP que pedía la dimisión de Sánchez, pero que por ahora no ha avalado sumarse a una moción de censura contra el inquilino de la Moncloa: "Yo reconozco que un partido catalán pidió elecciones ya y se unió a la mayoría. Pero apretar el botón que las convoca estaría mejor y sería bastante más responsable".
Durante su intervención, Feijóo ha insistido en la necesidad de reforzar el PP de Catalunya para ayudar a garantizar el "cambio" en el Gobierno. Un cambio que "no se puede hacer sin Catalunya, y mucho menos contra Catalunya", ha remarcado Feijóo, que ha asegurado que no tratará "nunca a los catalanes como moneda de cambio" ni confundirá sus problemas reales con "problemas ficticios".
Tras haber tocado fondo con los tres escaños conseguidos por el PPC en el Parlament en 2021 y haber remontado hasta los 15 diputados en las elecciones catalanas de 2024, Feijóo espera ahora que "Catalunya sea la llave que saque a Pedro Sánchez de la Moncloa".
Feijóo ha animado a los populares catalanes a no conformarse con los seis diputados en el Congreso obtenidos en 2023 y ha recordado que su mejor resultado en unos comicios generales en Catalunya son 12 escaños, una cifra que ahora garantizaría "el cambio" en España.
Catalunya debe "volver a ser decisiva para el futuro de España", ha defendido Feijóo, partidario de "pasar página" sin "olvidar lo que hemos vivido, ni lo que ha sufrido el pueblo de Catalunya, ni la lección que hemos aprendido y que no estamos dispuestos a repetir ".
Consciente de las tensiones vividas en el seno del PPC en los últimos años, en los que no faltaron choques entre el reelegido líder de los populares catalanes, Alejandro Fernández, y la dirección nacional de la calle Génova de Madrid, Feijóo ha subrayado que "solo con unidad interna sin fisuras se ganan las elecciones". Por ello, se ha felicitado de la paz interna sellada en este congreso del PPC y ha lanzado un mensaje a todos los dirigentes: "Cualquier responsable del partido debe saber que no es nadie sin su partido".