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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este jueves el envío a Ceuta de 45 policías más para velar por la seguridad ciudadana así como de 20 funcionarios más para ayudar a agilizar los trámites de expulsión de los inmigrantes que han entrado ilegalmente en la ciudad autónoma. Además, ha garantizado que continuarán desplegando los medios que sean necesarios para que la ciudad autónoma "recupere la normalidad lo antes posible".
Así lo ha dicho en la rueda de prensa que ha ofrecido en la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta, en la que ha sido su segunda visita a la ciudad desde el pasado 30 de julio.
Eso sí, si en la primera, el pasado 1 de agosto, habló de que se había logrado "revertir la situación" en tan sólo 24 horas con el retorno de la mayoría de migrantes que habían a nado de manera irregular, este jueves ha reconocido que todavía hay que trabajar para que todo vuelva a ser igual que antes del inicio de la crisis.
Con todo, el ministro ha defendido que el Gobierno ha estado desde el primer minuto con los "ceutíes" para "revertir a la mayor brevedad" una situación que es "ajena a la necesaria normalidad en la convivencia que es requerida", y ha hecho balance de las medidas adoptadas para ello.
Cumplimiento de la ley
En primer lugar ha destacado que se trabajando en colaboración con Marruecos para proteger la frontera con el objetivo de que no vuelvan a suceder hechos similares y ha garantizado el "cumplimiento riguroso" de la Ley de Extranjería y de los Derechos Humanos.
En este punto, ha pedido a quienes anhelan cruzar a España que no arriesguen su vida para hacerlo y no se dejen manipular por las "mafias" porque "ninguno de ellos se va a quedar en Ceuta, va a ir a la Península ni va a ser regularizado".
El ministro del Interior ha hecho balance del incremento de efectivos de su departamento en Ceuta, donde hay desplegados 880 policías nacionales (270 más que el 30 de julio) y 714 guardias civiles (casi 200 más que antes de la llegada masiva).
Además, ha anunciado el despliegue adicional de una Unidad Policial de Respuesta (UPR) con 45 nuevos policías nacionales para garantizar la seguridad ciudadana y de 20 miembros de la Brigada Central de Extranjería y fronteras con el fin de coadyuvar con la Oficina de Asilo y Refugio para la tramitación de todos los expedientes de protección internacional que puedan presentarse.
El objetivo, es que contribuyan a agilizar esos trámites para que una vez cumplido con todo lo que exige la legalidad, estas personas puedan ser expulsadas a Marruecos.
"Seguiremos implementando los medios personales que sean necesarios para ayudar a llegar a esa normalidad lo antes posible y también para evitar que hechos como los del pasado se vuelvan a repetir", ha aseverado el ministro.
Descarta que se suspendan las extradiciones
Fernando Grande-Marlaska, ha descartado asimismo que las autoridades marroquíes vayan a suspender el acuerdo de extradición con España a pesar de que el ministro de Justicia del país vecino amenazó con hacerlo.
"No puedo atisbar ninguna cuestión relativa a lo que me están manifestando", ha indicado en declaraciones a los medios durante su visita a Ceuta, al ser interrogado por las declaraciones del titular de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, que en la víspera dijo que se planteaban suspender este acuerdo bilateral al considerar que no existe reciprocidad entre las políticas migratorias de los dos países.
En ese sentido, Ouahbi se quejó de que ellos impiden la entrada de inmigrantes, marroquíes y de otros países mientras España "anuncia que está dispuesta a recibir a todos", en una crítica a la regularización masiva aprobada recientemente el Gobierno de Pedro Sánchez.
"La cooperación y la coordinación en materia de extradiciones con el Reino de Marruecos, así como en cooperación judicial, siempre ha sido, es y será extraordinaria y excepcional", ha respondido Marlaska tratando de enfriar el choque con Marruecos.