Actualidad

Euskadi crece un 2,2% en el primer trimestre a la espera del impacto de la nueva crisis

Eustat ha hecho público el avance de las cuentas trimestrales, que constata que, pese a las incertidumbres del contexto económico mundial, la economía vasca sigue en auge
Clientes en un bar de Bilbao.
Clientes en un bar de Bilbao. / Pankra Nieto

La economía vasca continúa instalada en la rampa de ascenso. El avance de las cuentas económicas trimestrales divulgado por Eustat recoge un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) de la CAV del 2,2% en tasa interanual y del 0,5% en relación al trimestre precedente. Se trata de un porcentaje relevante, sobre todo si se tiene en consideración que incluye información del mes de marzo, cuando ya se estaban comprobando los primeros efectos de los conflictos abiertos en la región de Oriente Medio.

Euskadi sigue aprovechando los vientos de cola de los dos últimos años, también en lo que se refiere a la creación de puestos de trabajo. Así, el empleo creció un 1,3% en el primer trimestre en comparación con el mismo período del año anterior mientras que, en la comparativa con el trimestre precedente, el crecimiento fue del 0,2%. Eustat señala que el ascenso interanual del empleo representa una creación de alrededor de 12.000 puestos de trabajo en la CAV.

En línea con la tendencia exhibida en trimestres anteriores, y a falta de que Eustat ofrezca en junio los datos desagregados, el Instituto Vasco de Estadística confirma que los sectores de la construcción y los servicios son los que tiraron del crecimiento del valor añadido de la economía en los tres primeros meses del año. La industria continúa sumida en un estancamiento del que ayer dio cuenta el dato de las ventas del sector en el mes de febrero, que cayeron un 6,6% respecto al mismo periodo del año anterior, una caída de 3,9 puntos más que la media del Estado, donde el descenso fue del 2,7%, según informó el INE. En lo que va de año, la cifra de negocios de la industria ha descendido un 4,8% en Euskadi, 0,3 puntos de diferencia con la media estatal (-4,5%). Se trata de volúmenes que podrían incluso ser más negativos en los próximos meses, teniendo en cuenta que a circunstancias que ya ejercían un freno considerable, como las políticas arancelarias de Estados Unidos, el parón en el sector automovilístico europeo y el retroceso en las exportaciones, en especial del sector manufacturero.

En cualquier caso, el crecimiento interanual observado en el primer trimestre (2,2%) es algo más débil que el registrado en el último trimestre del año pasado, que fue del 2,4%. Esa contracción puede dar pistas de lo que puede acontecer en los próximos meses. Una reapertura rápida del Estrecho de Ormuz no se traduciría en una rebaja inmediata del petróleo y el gas, puesto que el decalaje suele ser más extenso en el tiempo. Las energías fósiles que abastecen a Euskadi y el resto del Estado apenas proceden de Irán, que es el gran surtidor de los países asiáticos. Sin embargo, sus precios se deciden en mercados globales sujetos a los acontecimientos en el Golfo Pérsico y, lógicamente, también tienen sus consecuencias en el tejido industrial vasco.

Dos de los ejes en los que se concentra también la atención tienen que ver con la demanda interna y el consumo privado, que han sido también dos motores importantes del crecimiento del PIB vasco en los dos últimos años gracias al mantenimiento de las inversiones empresariales y también del gasto de las familias. No obstante, la inflación, que el mes pasado alcanzó en Euskadi un valor porcentual del 3,4%, puede actuar como un obstáculo a las previsiones de crecimiento, con los expertos mirando de reojo ya a lo que decida el BCE en su próxima reunión del Consejo de Gobierno del 30 de abril. No se descarta una subida de tipos de interés para hacer frente a los primeros efectos del auge de la inflación, aunque el sentir general entre los economistas es que, de momento, el organismo que rige la política monetaria de la Eurozona no va a modificar las tasas del dinero, que en este momento están situadas, desde hace casi un año, en el 2,15%.

El pasado mes de enero, el Gobierno Vasco estimó que la economía de Euskadi crezca un 1,9% en 2026 y un 1,6% en 2027, año en el que, según sus estimaciones, el paro bajará del 6%. Su estimación es que en estos dos años se generen 19.000 empleos en Euskadi y, pese a la desaceleración gradual del crecimiento de la economía, se prevé una cierta recuperación de la industria, el principal foco de preocupación. El pasado año se cerró con un crecimiento del PIB del 2,3%, lo que supuso una décima más de lo esperado, impulsado por la demanda interna, la inversión y un mercado laboral que resistió la incertidumbre geopolítica mundial.

Además, esta situación de falta de certezas también tiene su impacto en el clima de confianza de las familias. Así, según el último estudio de Laboral Kutxa, correspondiente a los últimos días del pasado mes, la confianza de los hogares vascos ha caído en el primer trimestre del año y “se asoma al pesimismo”. Según el informe, el deterioro de la confianza de los hogares vascos es resultado de la incertidumbre política internacional -los vaivenes de la política arancelaria de la Administración Trump y los conflictos bélicos sostenidos - junto con el deterioro de la credibilidad ligada a la política interna, dibujando “un escenario decepcionante”. Laboral Kutxa subraya que los buenos resultados de 2025 en crecimiento económico y empleo no son suficientes y el primer trimestre de 2026 es el quinto consecutivo de deterioro de la confianza.

Otro de los baremos en los que se apoya el crecimiento económico es el de las cuentas públicas. Ayer, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) anunció que prevé que Euskadi cierre 2026 con un superávit del 0,4 % del PIB, aunque avisó de que incumplirá de nuevo la regla de gasto. Esta regla proclama que el gasto público no debe crecer anualmente por encima del crecimiento del PIB a medio plazo, de manera que es un mecanismo de disciplina fiscal para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas. El año pasado, la AIReF ya calculó que el gasto computable en Euskadi creció un 5,2%, superando el límite fijado del 3,2% fijado en la regla estatal.

2026-04-18T08:33:05+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo