Vida y estilo

Estas son las señales que nunca hay que ignorar a partir de los 65 años

Algunos cambios físicos o cognitivos pueden requerir una valoración médica para descartar problemas de salud y favorecer un diagnóstico precoz
Persona mayor sentada en la cama con gesto de preocupación.
Persona mayor sentada en la cama con gesto de preocupación. / Magnific

Actualizado hace 1 hora

Cumplir años no significa que cualquier cambio en el organismo deba considerarse normal. Es cierto que el envejecimiento conlleva transformaciones físicas y funcionales, pero algunos síntomas pueden ser la primera señal de un problema de salud que conviene detectar cuanto antes. Reconocerlos y consultar con un profesional sanitario puede favorecer un diagnóstico precoz y mejorar el pronóstico de muchas enfermedades.

Los especialistas insisten en que no se trata de alarmarse ante cualquier molestia, sino de prestar atención a aquellas señales que aparecen de forma persistente, empeoran con el tiempo o interfieren en la vida cotidiana.

1. Pérdida de peso sin causa aparente

Perder algunos kilos cuando se está siguiendo una dieta o se ha aumentado la actividad física es esperable. Sin embargo, una pérdida de peso involuntaria, sin cambios en los hábitos de alimentación o ejercicio, merece una valoración médica.

Puede estar relacionada con problemas digestivos, alteraciones hormonales, enfermedades crónicas o determinados tipos de cáncer, aunque también puede deberse a una disminución del apetito o a dificultades para alimentarse correctamente.

Pies de una señora encima de una báscula.

Pies de una señora encima de una báscula. Magnific

2. Caídas repetidas o problemas de equilibrio

Una caída no siempre es consecuencia de un simple despiste. Cuando se producen con frecuencia o existe sensación de inestabilidad al caminar, conviene consultar con el médico.

Las alteraciones del equilibrio pueden estar relacionadas con problemas de visión, enfermedades neurológicas, efectos secundarios de algunos medicamentos o pérdida de fuerza muscular. Además, las caídas representan una de las principales causas de lesiones graves en las personas mayores.

3. Cambios en la memoria o la capacidad para desenvolverse

Olvidar dónde se han dejado las llaves de forma puntual suele formar parte de la vida cotidiana. Sin embargo, olvidar conversaciones recientes, desorientarse en lugares conocidos o tener dificultades para realizar tareas habituales puede requerir una evaluación.

No todos los problemas de memoria indican una demencia, ya que también pueden estar relacionados con trastornos del sueño, ansiedad, depresión o déficit de vitaminas, entre otras causas.

Mujer mayor se toca la cabeza con gesto de preocupación.

Mujer mayor se toca la cabeza con gesto de preocupación. Magnific

4. Falta de aire o cansancio persistente

Sentirse fatigado tras un esfuerzo intenso es normal. Lo que no debe pasarse por alto es la aparición de dificultad para respirar durante actividades habituales o una sensación de cansancio que persiste durante semanas.

Estos síntomas pueden estar asociados a enfermedades cardiovasculares, problemas respiratorios, anemia u otros trastornos que requieren estudio.

5. Cambios en el hábito intestinal o presencia de sangre en las heces

El estreñimiento ocasional es frecuente con la edad, pero cambios persistentes en el ritmo intestinal, diarrea prolongada o la presencia de sangre en las heces siempre deben ser valorados por un profesional.

En la mayoría de los casos no responden a enfermedades graves, aunque también pueden ser un signo de patologías digestivas que conviene diagnosticar de forma precoz.

6. Dolor persistente

El dolor no forma parte inevitable del envejecimiento. Si una molestia persiste durante varias semanas, aumenta de intensidad o limita las actividades diarias, es recomendable buscar la causa.

Un tratamiento temprano puede evitar que el dolor se cronifique y mejorar la calidad de vida.

Mujer sentada en el sofá con dolor en la zona de las lumbares.

Mujer sentada en el sofá con dolor en la zona de las lumbares. Magnific

La importancia de no normalizar algunos síntomas

Muchas personas mayores restan importancia a determinadas molestias porque creen que "son cosas de la edad". Sin embargo, retrasar la consulta médica puede hacer que algunas enfermedades se diagnostiquen en fases más avanzadas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que un envejecimiento saludable consiste en mantener la capacidad funcional durante el mayor tiempo posible, lo que incluye detectar y tratar de forma precoz los problemas de salud cuando aparecen.

Por su parte, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) insiste en que las revisiones médicas periódicas y la valoración integral de las personas mayores permiten identificar factores de riesgo, prevenir complicaciones y conservar la autonomía durante más tiempo.

Escuchar al cuerpo, mantener hábitos saludables y acudir al médico cuando aparece un síntoma persistente no significa preocuparse en exceso, sino cuidar la salud de forma responsable. A partir de los 65 años, prestar atención a estos cambios puede marcar la diferencia entre tratar un problema a tiempo o dejar que avance sin ser detectado.

2026-07-26T04:57:11+02:00
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