Vida y estilo

Estas son las claves para actuar a tiempo ante un golpe de calor en gatos

Aunque solemos pensar que los felinos toleran mejor que los perros las altas temperaturas, también pueden sufrir esta urgencia veterinaria que pone en riesgo sus vidas si no se identifica a tiempo
Así se debe actuar ante los golpes de calor en gatos.
Así se debe actuar ante los golpes de calor en gatos. / Purina

Actualizado hace 7 minutos

Proteger a las mascotas frente al calor se convierte en una prioridad cuando las temperaturas comienzan a subir. Si bien el golpe de calor suele asociarse mayoritariamente a los perros, los gatos también pueden sufrirlo. Sobre todo, aquellos que viven en interiores poco ventilados, tienen acceso a terrazas o balcones soleados, son de edad avanzada, presentan sobrepeso o padecen determinadas patologías.

Y es que los gatos son expertos en buscar lugares frescos y reducir su actividad durante las horas de mayor calor. No obstante, cuando la temperatura ambiental es muy elevada o no disponen de los suficientes recursos para refrescarse, su organismo puede dejar de regular correctamente la temperatura corporal.

Los gatos son expertos en buscar lugares frescos.

Los gatos son expertos en buscar lugares frescos. Magnific

Esto puede dar lugar a un golpe de calor, una situación que requiere atención veterinaria urgente.

¿Cómo reconocerlo en un gato?

A diferencia de los perros, los gatos jadean muy poco, por lo que cuando uno comienza a hacerlo, suele ser una señal de alarma que requiere atención inmediata. Entre los principales síntomas a los que hay que estar atentos destacan jadeo o respiración acelerada, letargo o debilidad repentina, salivación excesiva, encías muy rojas o, en fases más avanzadas, pálidas o azuladas.

También es importante revisar si el animal sufre una temperatura corporal elevada, desorientación, falta de coordinación o dificultad para mantenerse en pie, vómitos o diarrea y --en los casos más graves-- pérdida de conciencia o convulsiones. Ante cualquiera de estos signos, es fundamental acudir cuanto antes a un centro veterinario.

Así se debe actuar

Mientras se contacta con el veterinario o se traslada al animal a una clínica, es recomendable llevar al gato inmediatamente a un lugar fresco y ventilado, así como refrescar su cuerpo poco a poco utilizando agua templada --especialmente en abdomen, axilas y almohadillas--. Hay que evitar el uso de agua helada, hielo o cambios brucos de temperatura, ya que pueden empeorar la situación.

Es recomendable ofrecerle agua fresca si está consciente y quiere beber, pero sin forzarlo, y transportarlo cuanto antes al veterinario para valorar posibles daños internos y administrar el tratamiento adecuado si fuera necesario.

¿Cómo prevenirlo?

Sin duda, la mejor manera de proteger a un gato frente a un golpe de calor es anticiparse. Aunque son animales especialmente hábiles para buscar lugares frescos y reducir su actividad cuando las temperaturas aumentan, desde Purina comparten una serie de medidas que pueden ayudar a minimizar el riesgo:

  • Mantén siempre agua limpia y fresca disponible, repartiendo varios bebederos por casa y renovando el agua con frecuencia. De hecho, y si tu gato lo prefiere, una fuente de agua puede estimular su consumo.
  • Favorece una correcta hidratación a través de la alimentación. Los gatos, por naturaleza, suelen beber menos agua de la que necesitan, por lo que incorporar alimentación húmeda a su dieta puede ser una forma sencilla de aumenta su ingesta diaria de líquidos. Y es que al contener un elevado porcentaje de agua, este tipo de alimentación contribuye a mantener un buen estado de hidratación del animal, especialmente durante los meses de más calor. Asimismo, pueden combinarse con la alimentación seca dentro de una dieta completa y equilibrada.
  • Asegura un ambiente fresco y ventilado, bajando persianas durante las horas de mayor incidencia solar y facilitando zonas de descanso alejadas del calor.
  • Evita la exposición directa al sol, especialmente si el gato tiene acceso a terrazas, balcones o jardines durante las horas centrales del día.
  • Cepilla regularmente a los gatos de pelo largo, ya que un pelaje libre de nudos favorece la ventilación natural y ayuda a disipar mejor el calor.
  • Presta especial atención a los gatos más vulnerables, como los de edad avanzada, los gatitos, los que presentan sobrepeso o las razas braquicéfalas --como por ejemplo los persas--, pues ellos cuentan con un mayor riesgo de sufrir complicaciones derivadas de las altas temperaturas.
Su hidratación es muy importante para prevenirlos.

Su hidratación es muy importante para prevenirlos. Magnific

“En verano tendemos a pensar que los gatos están más protegidos por su comportamiento independiente, pero también son vulnerables al calor extremo si no les facilitamos un entorno adecuado y una buena hidratación. Pequeños gestos como ofrecer alimentación húmeda o asegurar varios puntos de agua pueden marcar una gran diferencia en su salud”, señala Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de comunicación de Purina.

Desde allí animan a todos los tutores de mascotas a informarse y actuar con responsabilidad. Y es que prevenir un golpe de calor es sencillo si conocemos los riesgos y tomamos las precauciones adecuadas para cuidarlos y asegurar su bienestar.

2026-08-14T18:10:51+02:00
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