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Tras lo ocurrido en Lekeitio en el Antzar Eguna, el Consistorio lekeitiarra ha puesto sobre la mesa una profunda reflexión acerca de la sostenibilidad de las fiestas, algo que ya adelantó al hacer la valoración de las mismas. Sin embargo, ahora ha dado un paso más y ha trasladado formalmente a la Diputación Foral de Bizkaia una propuesta para acotar el servicio especial de Bizkaibus de cara al Antzar Eguna de 2027.
La postura municipal responde a la constatación de que la masa de visitantes que abarrota el puerto, la plaza y el parque supera con creces la capacidad física de la villa. Esta concentración masiva genera problemas graves de seguridad, dificulta la movilidad interna de la población —con especial incidencia en niños, ancianos o personas con movilidad reducida—, colapsa la gestión de residuos y fuerza el cierre de hostelería local, amenazando la verdadera identidad de la fiesta. Asimismo, la acumulación de personas obstaculizaría la intervención de los servicios de emergencia ante cualquier eventualidad.
Con el objetivo de basar el debate en datos objetivos, las autoridades locales recuerdan que en las pasadas ediciones se habilitaron hasta 68 autobuses de refuerzo sobre las líneas habituales. Suponiendo una media de 60 pasajeros por vehículo, el servicio ofertaba un mínimo de 4.080 plazas adicionales, si bien en la práctica la cifra real de desplazados llegaba a duplicarse, a lo que se suma la proliferación de autobuses privados. "Esta frecuencia de paso de vehículos cada 15 minutos solo se replica en eventos masivos como la Aste Nagusia bilbaina" señalan desde la administración local.
Por todo ello, Lekeitio propone que en 2027 Bizkaibus preste el servicio propio de un día laborable ordinario, sin refuerzos extraordinarios, o ajustado estrictamente al aforo que el municipio pueda asumir de forma segura. "La medida no busca prohibir la llegada de visitantes, sino garantizar un modelo de movilidad acorde a la capacidad de la villa que priorice la seguridad, la convivencia y el medio ambiente", sostienen desde el Ayuntamiento.
El Consistorio apela, así, a la colaboración institucional con tiempo suficiente para acordar una solución consensuada que garantice una fiesta inclusiva y sostenible.