El urretxuarra Garikoitz Agirrezabal ha ganado uno de los premios Ekin con una máquina para fabricar pelotas de mano. Los premios se han entregado en las instalaciones de BIC Gipuzkoa, en el Parque Tecnológico de Miramón. El acto ha reunido las propuestas tecnológicas más prometedoras surgidas de las aulas de Formación Profesional (FP). El certamen, impulsado por Tknika (Centro de Investigación Aplicada de FP Euskadi) y el Departamento de Educación del Gobierno Vasco dentro del marco del programa de emprendimiento Urratsbat, tiene como gran objetivo impulsar proyectos con un componente tecnológico avanzado, potencial de innovación y una aplicación real en el mercado actual.
Detrás del proyecto Kiski Pilotak se encuentra el urretxuarra Garikoitz Agirrezabal, un joven de 30 años que ha añadido a su pasión por el deporte la capacitación industrial de la FP vasca. Agirrezabal fue pelotari y lleva 15 años trabajando como artesano pelotero y 7 como juez en partidos profesionales. Además, se ha formado como Técnico Superior en Automatización y Robótica Industrial.
Ha identificado un problema en el mundo de la pelota (la escasez de material, debido a la falta de relevo generacional y a las limitaciones físicas del proceso manual tradicional) y, con Urola Garaiko Lanbide Eskola (UGLE) como socio tecnológico, ha desarrollado una máquina capaz de automatizar las fases más laboriosas de la fabricación de pelotas (el enrollado de lana virgen con tracción y torque dinámico constante) sin alterar el uso de los materiales nobles (lana, látex y cuero). "No nacemos para competir de forma destructiva con la artesanía tradicional, sino para modernizarla, preservarla y cubrir el vacío de mercado que dejará el inminente retiro por jubilación de los últimos maestros peloteros", destaca en su memoria técnica.