Vida y estilo

El producto que no deberías mezclar con ningún otro al limpiar tu casa: "No se debe hacer bajo ningún concepto"

El químico Vladimir Sánchez advierte qué combinación de productos pueden provocar reacciones químicas peligrosas y graves intoxicaciones
El químico y divulgador científico Vladimir Sánchez advierte sobre las dos mezclas que conviene evitar a toda costa. / Pixabay

Con el regreso a la rutina tras las vacaciones, la limpieza general de la casa se convierte en una de las tareas habituales en muchos hogares. Sin embargo, utilizar varios productos de limpieza a la vez no significa necesariamente limpiar mejor. De hecho, determinadas combinaciones pueden generar sustancias tóxicas y provocar problemas graves de salud.

El doctor en Química Inorgánica y divulgador científico Vladimir Sánchez (@BreakingVlad en redes sociales) aprovechó su paso por el El Feed del Faro, presentado por Mara Torres en la Cadena SER, para advertir sobre algunas de las mezclas que deberían evitarse en casa. El especialista señaló de manera tajante qué producto no debería mezclarse con prácticamente nada: la lejía.

Una botella de lejía, cerca de las de otros productos. Instagram (@miguel_assal)

La lejía, un producto que no debe mezclarse

"Si tuviera que hacer un ranking, pondría la lejía en lo más alto de la lista de productos que no conviene mezclar prácticamente con nada", explicó.

La advertencia tiene especial importancia porque la lejía es uno de los productos más utilizados en los hogares para limpiar y desinfectar superficies. Su principal componente activo, el hipoclorito de sodio, es un potente agente oxidante capaz de actuar frente a microorganismos y materia orgánica.

Precisamente por su composición, no debe combinarse con otros productos de limpieza salvo que el fabricante indique expresamente que es seguro hacerlo.

Lejía y productos ácidos: una combinación peligrosa

Una de las mezclas que Sánchez desaconsejó de forma expresa es la de lejía con productos ácidos.

"Jamás mezclaría la lejía con productos ácidos", señaló Sánchez, quien puso como ejemplos sustancias que pueden encontrarse habitualmente en los hogares, como el vinagre o el limón, además de productos de limpieza más agresivos como el salfumán.

El vinagre de limpieza es muy utilizado en baños para eliminar restos de cal. Anna Bizon

La mezcla puede provocar la liberación de gases irritantes y tóxicos, capaces de afectar especialmente a los ojos y al aparato respiratorio. Por este motivo, no se recomienda combinar productos de limpieza entre sí para aumentar su supuesta eficacia.

Lejía y amoniaco: otra mezcla que debe evitarse

La segunda combinación que el químico situó entre las más peligrosas es la de lejía y amoniaco.

"Hay que tener mucho cuidado. Ni amoniaco con lejía, ni ácidos con lejía", advirtió durante su intervención.

El amoniaco se utiliza con frecuencia como producto de limpieza por su capacidad desengrasante. Sin embargo, mezclarlo con lejía puede provocar una reacción química y generar cloraminas, gases que pueden resultar tóxicos al ser inhalados.

La exposición puede causar irritación de los ojos, la piel y las vías respiratorias, además de síntomas respiratorios de mayor gravedad dependiendo de la concentración y del tiempo de exposición. En situaciones graves, una intoxicación puede requerir atención médica urgente.

"Si hablamos de lo que no se debe hacer bajo ningún concepto, estas dos combinaciones están en lo más alto de la lista", afirmó Sánchez. "Puede haber otros casos con riesgos según cómo se usen los productos, pero estas son especialmente delicadas".

Más producto no significa más limpieza

El experto también incidió en la importancia de no experimentar con diferentes productos de limpieza en busca de una mayor desinfección. Las instrucciones de uso y las advertencias de cada fabricante deben respetarse siempre.

Para realizar las tareas domésticas con seguridad, es recomendable leer las etiquetas, utilizar los productos siguiendo las cantidades y condiciones indicadas, mantener una buena ventilación y evitar que los productos entren en contacto entre sí. También es importante conservarlos correctamente y mantenerlos fuera del alcance de los niños.

Un cuenco de bicarbonato de sodio. Freepik

En algunos trabajos de limpieza pueden utilizarse alternativas menos agresivas, pero que un producto sea de origen natural no significa automáticamente que sea seguro para cualquier uso o combinación. Un ejemplo es la combinación de vinagre y bicarbonato, el llamado "milagro natural". "Cuando mezclas estos productos, se pierde por completo la actividad de ambos por separado", sentencia el químico. "Esta mezcla no es ningún milagro. Al mezclar vinagre y bicarbonato, el poco efecto que pueda tener el bicarbonato por sí solo o el poco efecto que pueda tener el vinagre por sí solo, se anulan porque reaccionan entre ellos. Entonces, al reaccionar entre ellos, se gastan y se acabó. Si los mezclas, no vale para nada".

Qué hacer ante una intoxicación

Si se produce una exposición accidental a gases procedentes de una mezcla de productos de limpieza, lo prioritario es alejarse de la zona y buscar aire fresco, siempre que pueda hacerse sin ponerse en peligro.

Ante síntomas importantes o una posible intoxicación, se debe solicitar asistencia sanitaria. En caso de emergencia, se puede llamar al 112 o al Servicio de Información Toxicológica, en el teléfono 91 562 04 20.

02/09/2026