Cuando se habla de senderismo señalizado en Gipuzkoa, todo mapa y toda historia confluyen en un mismo punto de partida: el llamado y registrado como PR-Gi 1. Este camino circular fue el primero de todo el territorio en recibir la homologación oficial, abriendo el camino a una red de senderos que hoy recorre toda Gipuzkoa. La ruta arranca casi junto a la autovía N-I, a la altura de la pequeña localidad de Arama, pero ese bullicio se va apagando en cuestión de minutos a medida que el camino empieza a ganar altura.
Arama
El sendero va por una zona de media montaña antes de llegar al Parque Natural de Aralar, entre prados, baserris tradicionales y pequeños bosques. Poco a poco, el visitante va ganando altura y el esfuerzo de la subida tiene de premio vistas a la silueta del Txindoki, momento en el que el caminante se encuentra una de las estampas más bonitas y fotogénicas de la comarca del Goierri. El punto final nos lleva hasta Altzagarate, un balcón natural sobre el valle.
El circuito clásico
Al tratarse de una ruta circular corta y perfectamente señalizada, es ideal para una mañana de desconexión. Se trata de un recorrido de unos 7 kilómetros con un desnivel de aproximadamente 350 metros. La ruta se termina en unas 2 horas y media. Comienza en Arama, sube poco a poco hacia el barrio alto de Altzagarate para conseguir las impresionantes vistas del Goierri y desciende de vuelta entre campas y caminos tranquilos. Es una opción perfecta tanto para gente que pasea habitualmente y para quienes buscan empezar en el mundo del senderismo.
Qué hacer en los alrededores
A pocos minutos se encuentra la villa medieval de Ordizia, famosa por su mercado comarcal histórico de los miércoles, uno de los más antiguos y prestigiosos del País Vasco, y por su casco antiguo tan mítico. Hacia el interior del valle nos encontramos con Beasain, donde se puede visitar el Conjunto Monumental de Loinaz o el Palacio de Igartza, un complejo histórico que incluye una torre medieval, un molino y una ferrería restaurados. Muy cerca, el santuario de Larraitz sirve como puerta principal de acceso para subir a las faldas del Txindoki o adentrarse en los paisajes del Parque Natural de Aralar.