Tras el pleno de política general, ¿cree que hay bases para el acuerdo y también voluntad? Porque son dos cosas diferentes...
Lo que hemos visto es que hay palabras para el acuerdo. Escuchamos por parte de los grupos de la oposición una voluntad de acuerdo, pero tenemos que saber si esas palabras son sinceras, si detrás de esos movimientos que algunos proponen hay movimientos reales, o son movimientos de ajedrez. La confianza es escasa porque nos hemos encontrado un “no” en prácticamente todas las cuestiones que hemos traído al Parlamento: medidas de vivienda, autopista para proyectos estratégicos, Presupuestos...
¿Sabían algo de la proposición de ley que anunció Pello Otxandiano para facilitar el aprendizaje de euskera, o el anuncio lo recibieron durante el pleno?
Se van hablando cuestiones, pero el anuncio lo hizo en el pleno.
Entiendo que no está trabajado.
Cuando presenten la proposición de ley, se hablará, y veremos qué es lo que ocurre.
El lehendakari propuso un gran acuerdo social para limitar el uso de las pantallas, pero al mismo tiempo toma como referencia las recomendaciones europeas, que hablan de prohibiciones en ciertas franjas de edad. ¿La intención es apelar al compromiso y la voluntariedad, o también va a haber prohibiciones y el uso de móviles no se dejará al criterio de cada centro escolar?
Desde luego, desde el departamento de Educación también se tienen que marcar unos criterios para los centros, pero lo que se evidenció en el pleno fue que el lehendakari y el gobierno toman medidas frente a los malos resultados de PISA. Son muchas las cuestiones que afectan a los resultados, pero una de ellas es esta, y hay que tomar decisiones, limitar el uso de las pantallas, estar vinculados al ámbito europeo porque esto no pasa solo en Euskadi, y se apeló también a la corresponsabilidad. Hay una responsabilidad evidente por parte del departamento, y hay responsabilidad de los centros, trabajadores, familias... Es una responsabilidad de país.
Pero, ¿hay una decisión tomada sobre si se va a prohibir con carácter general el uso de los teléfonos móviles en las escuelas?
Veremos qué es lo que ocurre. Ahora lo que hay es una línea de trabajo para reducir el uso de las pantallas e ir hacia un ámbito de lectura más sosegada en el que esas capacidades de comprensión lectora aumenten.
“ Tenemos que saber si los movimientos para el acuerdo que propone la oposición en Euskadi son reales o son de ajedrez ”
Para el pleno monográfico sobre seguridad, quieren tomar como punto de partida las conclusiones del foro de seguridad. Entre ellas, se encuentra el pacto por los valores ante la crisis de autoridad no solo de la Ertzaintza, sino también del personal sanitario, los conductores de autobuses… ¿La intención es abordar este pacto y buscarlo con todos los grupos parlamentarios?
La intención es que el Parlamento pueda debatir con serenidad, sosiego y en profundidad sobre todas las cuestiones de la seguridad. Lo primero que se nos viene a la mente es la seguridad ciudadana, pero es mucho más amplio e incluye la crisis de valores o la crisis de respeto a la autoridad. Esa es una cuestión que también hay que abordar en el Parlamento, y es una cuestión que tiene que ir mucho más allá de lo que es la política y los grupos parlamentarios. Es una cuestión social.
¿La moción que se pactó hace meses con EH Bildu sobre la ciberseguridad tendrá continuidad en otro acuerdo más amplio, o a la luz de las declaraciones de EH Bildu no es posible?
Aquello fue una moción sobre una cuestión muy concreta, y yo diría que casi hasta casual. La realidad es que tenemos modelos distintos en muchas cuestiones, y también en la seguridad. Nosotros venimos de una trayectoria de construcción del modelo de seguridad que tenemos en este país, de defensa de la Ertzaintza, y otros vienen de otras trayectorias. El pleno monográfico no es solo para ver qué modelo policial queremos, sino el modelo de seguridad integral.
PNV y PSE pactaron con el PP que el número de ertzainas alcanzara los 8.000, pero el PP acusa ahora al lehendakari de falta de humanidad ante el acoso a los ertzainas. ¿El PP vasco es un obstáculo para el deshielo con Feijóo?
El PP en Euskadi está perdido, ha decidido quedarse fuera de los grandes acuerdos de país y renunciar a su capacidad de influencia en la política vasca, a buscar los acuerdos y virar las políticas hacia posiciones cercanas a su programa electoral. Han votado, incluso, en contra de cuestiones con las que podían estar de acuerdo, las medidas de vivienda para construir más y más rápido, y la autopista regulatoria para favorecer los proyectos estratégicos. El PP, en su competición por ver quién es más anti PNV y más anti Pradales con Vox, se ha ido a competir con ese electorado y ha renunciado por completo a influir en Euskadi y a la centralidad.
El lehendakari ha pedido competencias para tener una mayor autonomía en los flujos migratorios y capacidad asistencial. Hablaba de la presión que se produce cuando el Estado francés cierra la muga, con gente durmiendo al raso. Pero, si el Estado español es el que tiene la competencia para otorgar el asilo y regular la entrada, ¿qué pide Euskadi?
El control de las fronteras depende del Estado español, y en la gestión migratoria hay cuestiones que corresponde hacer aquí, y otras al Estado. Lo que se ha producido en Ceuta no es normal: la gestión de la migración tiene que ser ordenada, regular y segura como establece el pacto mundial. Tenemos que gestionar bien los flujos migratorios y ser capaces de integrar en la sociedad vasca a aquellas personas que vienen a aportar, y para eso tiene que haber una gestión ordenada. También creemos que hay un trasfondo político. En Europa, los extremismos están creciendo, y los partidos moderados y centrados que creemos en los derechos humanos tenemos que dar una respuesta a la sociedad porque, si no, estaremos dejando todo el campo de juego en manos de los radicales que exacerban el miedo para tener un buen resultado electoral. Eso es muy peligroso para la democracia.
Pradales pide actualizar el concepto del humanismo. ¿En qué sentido?
En la línea de lo que digo: los partidos que defendemos la democracia tenemos que resolver los problemas y ser claros. Las democracias deben ser eficaces para no generar caldos de cultivo ni desafección en una parte de la sociedad que no es extremista ni fascista, pero se ve seducida por mensajes radicales. Es importante que demostremos a la ciudadanía no solo que estamos preocupados por las mismas cuestiones que ella, sino que además somos eficaces al resolverlas.
Hay quien opina todo lo contrario: que, cuando se abordan estos debates, quizá se está entrando en el marco de los partidos ultras.
Hay dos posiciones. Estamos quienes vemos el crecimiento de este tipo de partidos como una amenaza para la democracia, y están quienes ven el crecimiento de este tipo de partidos radicales como una oportunidad para poder fortalecer su proyecto político desde la confrontación, inflan a este tipo de formaciones para poder confrontar con ellas públicamente y fortalecer su proyecto electoralmente. Nosotros nunca vamos a fomentar el crecimiento de partidos de extrema derecha. Confrontamos con ellos desde el convencimiento democrático de que su crecimiento es negativo.
¿Y qué partidos son los que inflan a la ultraderecha?
Pedro Sánchez ha querido inflar a Vox para poder confrontar con ellos. Eso es una realidad, y existen otros partidos que hablan de frentes y bloques que lo que pretenden es eso, que crezca la ultraderecha para poder crecer electoralmente con una confrontación. El PNV es el ejemplo de partido antifascista: fue perseguido en la Guerra Civil, ha sido el primer partido al que quiso ilegalizar Vox cuando llegó a la política española, y quiere fortalecer una democracia eficaz.
Habla de Sánchez pero, en Euskadi, ¿quién infla a la ultraderecha?
Tampoco tenemos que hablar tanto de las estrategias de otros. La sociedad vasca verá quiénes se enfrentan a la ultraderecha desde un punto de vista cosmético y de confrontación electoral, y quiénes nos enfrentamos solucionando los problemas para que estos partidos no crezcan.
“ Hay partidos que inflan a la ultraderecha para fortalecerse; el PNV afronta los problemas para que no sean su caldo de cultivo ”
Decía Aitor Esteban (en respuesta a las críticas del socialista Eneko Andueza) que el PNV está “fuerte” para las próximas elecciones municipales y forales. ¿Qué les dicen sus encuestas, sobre todo en aquellas plazas en las que no ganaron en 2023, como Gipuzkoa y Gasteiz?
El PNV está fuerte porque lo vemos dentro de casa. Vemos a la gente con ilusión de cara a las elecciones, tenemos encuestas que nos dicen que estamos en una situación mejor que la de hace uno o dos años y, después, lo que sí que estamos percibiendo es que el Partido Socialista está acusando mucho el desgaste de todo lo que ha ocurrido en Madrid con Ábalos y Cerdán y con lo ocurrido en Ceuta. Hay un desgaste del Partido Socialista y, al mismo tiempo, el PP está muy mal en Euskadi. En ese sentido, el PNV está consiguiendo acercarse a un votante moderado, templado, posiblemente desencantado sobre todo con el Partido Socialista, y que puede encontrar en el PNV un refugio de estabilidad, de moderación, y de hacer las cosas bien. Es un votante que va a poder confiar en el PNV no solo de cara a las elecciones municipales y forales, sino seguramente también en las elecciones generales. Pero no estamos pensando en las elecciones. Estamos a gobernar, seguir resolviendo los problemas del día a día, atender lo urgente y preparar el país para el futuro.
¿Con qué mensaje van a encarar el Alderdi Eguna?
Es especial porque es la edición número 50, y nos tenemos que juntar con un mensaje de ilusión y esperanza por el futuro. Somos un partido centenario. Y tenemos relevo generacional: somos capaces de compaginar personas de treinta y pico años con personas de sesenta y pico, personas que han tenido puestos de responsabilidad y los que empezamos ahora...
“ Que Feijóo llamara a los primeros ministros del PP para que votaran en contra del euskera nos dolió y marcó un antes y después ”
¿Por qué sigue alentando el PNV la posibilidad de un acuerdo con Podemos sobre la reforma fiscal vasca si su valoración fue muy negativa? ¿No sería más previsible que la apoyara el PP, si habla de atraer talento?
Tenemos un acuerdo con el PSE y estamos en un momento en que nuestra economía necesita profesionales para poder competir con otras economías del mundo. Y lo que hemos escuchado por parte de Bildu y del PP es que no les gusta la propuesta. Hay que negociar, y los que vayan a votar en contra tendrán que explicar por qué, si consideran que esas medidas son buenas para atraer el talento.
Las deducciones por gimnasios y seguros médicos privados son un punto de fricción con el PSE. Aparecen en la norma foral de Bizkaia, que todavía está sujeta a la tramitación en Juntas. ¿La intención es renunciar a esas dos cuestiones?
El acuerdo de base para los tres territorios, en principio, no las contempla. Luego, cada territorio tendrá que negociar y ver qué se introduce o no.
¿Esa medida se entendería?
La concertación sanitaria, la privatización, es la menor del Estado. Tenemos un 5% en Osakidetza, cuando en Catalunya es del 25%. La apuesta del PNV es por un sistema público de salud, lo dicen los datos y es consecuencia de una decisión política.
El martes, el ministro Albares abordará en Europa la oficialidad del euskera. No aceptará otras lenguas como consecuencia del proceso de ampliación de socios mientras no se acepten las del Estado español. Si Albares pone esta carta sobre la mesa, ¿es que el asunto pinta mal?
En el anterior intento que realizó, también tuvimos una interlocución directa con el ministro, pero tenemos que recordar la decepción profunda que nos llevamos con el PP y Feijóo. Se dedicó a llamar a todos los primeros ministros del PP europeo para que votaran en contra de la oficialidad del euskera. Una persona como Feijóo, que habla una de esas lenguas oficiales, tendría que haber tenido otra sensibilidad, y nos dolió muchísimo, la verdad. Evidentemente, eso marcó un antes y un después. Es difícil tener relaciones.
“En Madrid, el PNV votará lo que interese a la clase media”
¿Qué ocurre con el nuevo estatus de autogobierno entre PNV, EH Bildu y PSE? ¿Por qué se lanzan reproches sobre la ruptura de la discreción si nadie ha dicho nada del otro mundo, nada que no se hubiera dicho ya hasta la fecha? ¿Es que hay un riesgo real de que esto se rompa o de que el PSE, por su incomodidad, salga de esta mesa?
Tener un nuevo estatus es algo importante. Queremos tener un nuevo autogobierno que responda a la realidad del país de hoy, que es muy diferente a la realidad de hace 40 años. Como queremos que salga bien, lo tenemos que cuidar, ser leales y discretos.
Andueza dice que se puede ir al traste por las faltas de discreción. ¿Le preocupa que sea una forma de preparar el terreno para que el PSE se salga de esta mesa?
No pensamos en eso. Tenemos que cuidar las negociaciones y no atender las declaraciones públicas.
¿Cuál es el planteamiento para la transferencia de los puertos de Bilbao y Pasaia? ¿Van en el mismo paquete? En un principio se propuso el traspaso íntegro de Pasaia y la cogestión de Bilbao. Ahora se habla de autonomía...
Son dos puertos de características distintas, y queremos que se puedan dar las condiciones para cumplir el Estatuto de Gernika, que los puertos sean competencia de Euskadi. Con respecto a Pasaia, hace falta esa desclasificación, para que las instituciones vascas puedan invertir.
Pero Andueza dice que el Gobierno español ya lo descarta por completo. ¿Es posible llevar a cabo las transferencias cuando una parte del propio Gobierno Vasco se opone a sus términos?
Veremos qué es lo que ocurre finalmente. Lo que se está produciendo es una negociación entre el Gobierno Vasco y el español. Nos tenemos que alejar del ruido.
Ustedes creen que el Gobierno de Sánchez tiene la cabeza en otra parte. ¿Quieren que convoque ya las elecciones generales?
Que se convoquen las elecciones no depende del PNV. Hay dos opciones: una, que el presidente español convoque las elecciones en el momento en el que a él le interese; y dos, que se produzca una moción de censura. En la medida en que el PNV no va a apoyar una moción de censura de PP y Vox, el futuro de la legislatura no está en manos del PNV, sino en manos de Sánchez. Mientras la legislatura siga abierta y se sigan votando cuestiones en el Congreso de los Diputados, votaremos en función de los intereses de Euskadi, en función de lo que le interesa a la clase media de Euskadi.
Se pone mucho el foco en que Junts y Podemos no permitirán que Sánchez apruebe unos Presupuestos, pero el PNV, en estas circunstancias, sin avances en las transferencias y tan cerca de unas elecciones, ¿daría su apoyo? Tienen algunas cuestiones apalabradas pero, ¿necesitan llevarse otro caramelo a la boca?
Lo de que no hay avances en las transferencias entiendo que es una hipótesis a futuro, porque durante los últimos meses se han conseguido muchas transferencias. Nosotros vamos a abordar los Presupuestos con responsabilidad y con una premisa básica: tratar de conseguir cuestiones importantes, inversiones en Euskadi, transferencias... Nuestra idea es ser responsables y exigentes.
Pradales pidió a los sindicatos que remen a favor de las transferencias de la Seguridad Social. CCOO pide ir más despacio para hacerlo bien. ¿Hubiera deseado un apoyo más categórico?
Queremos que todos los agentes políticos y sociales reclamen el cumplimiento del Estatuto. Entendemos también qué es lo que hay detrás de la posición de CCOO, que tampoco quieren intimidar o presionar a la ministra Yolanda Díaz.
El TSJPV ha anulado el decreto de los perfiles de euskera, pero no entra al fondo del asunto. Teniendo en cuenta los precedentes del Supremo, ¿es mejor no recurrir?
Veremos qué es lo que ocurre. No entra en el fondo y, en las cuestiones de fondo en las que sí entra, prácticamente da la razón a ese decreto y rechaza los argumentos de Vox. Hay que restarle importancia.
Están elaborando el nuevo decreto y la posición del PSE no se ha movido. ¿Es posible sacarlo en el Consejo de Gobierno con el rechazo del PSE? ¿Tendría alguna consecuencia para el acuerdo de gobierno?
Nosotros trabajamos para que el decreto salga con el acuerdo de los dos partidos de gobierno, y estamos convencidos de que se va a poder alcanzar. No contemplamos en este momento otra opción.