A Osakidetza se le abre otro frente el próximo otoño. Todas las plataformas sindicales a excepción del Sindicato Médico de Euskadi, se han levantado de la mesa sectorial en la que ayer se firmaron las mejoras de las horas de guardia de los facultativos. Estos sindicatos consideran que este pacto alcanzado en un diálogo paralelo entre el SME y Osakidetza vulnera la negociación colectiva, beneficia a un solo grupo profesional y crea trabajadores de primera y de segunda, así que los sindicatos amenazan con ir a la huelga en otoño.
En Onda Vasca, Mabel Arciniega, secretaria general del Sindicato Médico de Euskadi (SME), ha valorado positivamente el acuerdo firmado con Osakidetza, subrayando que el documento introduce mejoras necesarias para los médicos, aunque reconoce que todavía queda camino por recorrer. Ante la oposición de otras organizaciones, la representante ha mostrado su estupor por la hostilidad recibida, afirmando que "a mí me llama la atención que llamándose sindicatos se pongan así, tan beligerantes" ante los logros de otros trabajadores. El objetivo central del sindicato es avanzar hacia un cambio de modelo que permita a los facultativos realizar la misma jornada que el resto de la plantilla, evitando las actuales 1.000 horas anuales de exceso que suponen las guardias obligatorias; por ello, Arciniega ha recalcado que "nos gustaría en el futuro poder eliminar ese sistema".
El nuevo marco regulador incluye avances en materia de salud laboral, como el derecho al descanso tras las guardias localizadas y la reducción de la edad de exención de guardias de los 55 a los 50 años. Arciniega ha rechazado de plano las acusaciones de "clandestinidad" vertidas por otros sindicatos, sosteniendo que han actuado con "total transparencia" y que las reuniones bilaterales entre administración y sindicatos profesionales son una práctica habitual en Osakidetza. La líder del SME ha defendido la identidad de su organización como un sindicato profesional y no de clase, asegurando que "mi motivo es mejorar a los míos" y recordando que su formación nunca ha votado en contra de mejoras salariales o laborales para otras categorías, como enfermería o personal de limpieza.
Resto de sindicatos en contra
En contraste, Amaia Mayor, portavoz de Satse Euskadi, ha calificado el acuerdo de "clasista, discriminatorio y oscuro", denunciando que se ha gestionado de espaldas a la Mesa Sectorial. Desde el sindicato de enfermería se critica el fuerte impacto económico de la medida, que estiman en un incremento de 150 euros mensuales por facultativo, y advierten que este gasto podría condicionar los presupuestos para el resto de los 41.000 empleados del sistema público. Mayor ha cuestionado la legitimidad del proceso al afirmar que "negociar no es informar", señalando que el pacto crea un precedente peligroso al obviar a las fuerzas sindicales mayoritarias y no aportar soluciones reales al déficit de plantilla ni a la mejora de la accesibilidad de la ciudadanía al sistema sanitario.