Actualizado hace 4 minutos
Cuando se cumplen 15 años del final de los asesinatos, los secuestros, las amenazas y la extorsión de ETA, el Ejecutivo de Imanol Pradales ha aprobado una declaración institucional en la que ha recordado a las víctimas por la organización armada y ha lamentado que todavía haya quien “permanece atrincherado en viejos parámetros”, y mantiene con la sociedad “una deuda moral que no prescribe”.
En la declaración, que ha sido leída este martes por la portavoz del Gobierno Vasco, María Ubarretxena, el ejecutivo ha subrayado que desde hace tres lustros nadie se siente amenazado por defender sus ideas. Al mismo tiempo, el Ejecutivo vasco celebra los primeros quince años de vida en democracia y libertad desde el golpe de Estado y el estallido de la Guerra Civil hace 90 años.
Pluralidad
El Gobierno Vasco ha saludado que en este tiempo muchas personas “han asumido el sinsentido de la violencia” y han recorrido “un camino genuino hacia posiciones democráticas de respeto y reconocimiento de la pluralidad”, pese a que todavía hay quien no lo ha hecho y tiene una deuda pendiente con las víctimas y la sociedad.
No lo cita expresamente, pero es un mensaje que interpela sobre todo a la izquierda abertzale, que todavía sigue sin abjurar de esa parte de su pasado y, a pesar de los pasos dados, no ha realizado una declaración firme y solemne reconociendo el daño injusto generado por ETA durante décadas con la utilización de la violencia contra policías y militares, pero también contra ciudadanos y ciudadanas de a pie, niños y niñas incluidas.
“ Hay quien permanece atrincherado en viejos parámetros y mantiene una deuda moral que no prescribe ”
María Ubarretxena - Portavoz del Gobierno Vasco
El Gobierno Vasco ha aprovechado este aniversario para volver a emplazarles a sumarse “con valentía, sinceridad y determinación” al camino de “fortalecimiento de la convivencia y los valores democráticos”. En este sentido, ha proclamado que la convivencia y la reconciliación se deben fundamentar en “bases sólidas, valores compartidos, una actitud honesta de reconocimiento y reparación del daño causado, una sincera empatía con las víctimas”.
Asimismo, ha recalcado que a lo largo de este tiempo se ha demostrado la capacidad de dirimir las discrepancias políticas con diálogo y acuerdo y en que se han producido avances normativos, asistenciales y el desarrollo de políticas públicas de Memoria y Derechos Humanos.
Otras violencias
Estas políticas públicas de Memoria han procurado, según recoge la declaración, ayudar a las víctimas a ser reconocidas, visibilizadas y escuchadas, así como “ampliar la mirada” para reconocer el sufrimiento generado por “otras violencias”.
El Gobierno Vasco ha reivindicado los “avances” de estos años pero ha llamado a hacerlo “sin triunfalismos” porque queda “mucho camino por recorrer, mucho por hacer”. En este sentido, ha advertido de que bajo la “aparente normalidad persiste un dolor escondido que debe salir a la luz, que necesita ser visto, escuchado y reconocido”, ya que para el Ejecutivo de Imanol Pradales muchas personas “se sienten olvidadas y no pueden superar el trauma provocado por la violencia”.