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Un total de 48 oficinas consulares han remitido total o parcialmente la información necesaria para comprobar qué nacionalizados por la llamada “ley de nietos” son descendientes de exiliados y pueden votar en las elecciones del 29 de noviembre, conforme a las medidas cautelares dictadas por el Tribunal Supremo.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha facilitado estos datos a Europa Press un día después de que su titular, José Manuel Albares, reconociera que será “muy difícil” completar las comprobaciones a tiempo.
Según los datos de la Abogacía del Estado, 163.020 personas nacionalizadas por esta vía han sido incorporadas al Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA). Las cautelares del Supremo establecen que solo podrán votar en esta convocatoria quienes acrediten documentalmente su condición de descendientes de exiliados.
Una revisión manual de los expedientes
Exteriores ha habilitado una plataforma específica para trasladar a la Oficina del Censo Electoral los datos de quienes obtuvieron la nacionalidad antes de 2025, cuando comenzó a funcionar DICIREG, el Registro Civil digital. Desde la puesta en marcha de este sistema se han inscrito unas 70.000 personas cuya información ya está a disposición de la Oficina del Censo, según comunicó el Ministerio la semana pasada.
La revisión de los expedientes anteriores exige cotejar manualmente la documentación aportada para obtener la nacionalidad al amparo de la disposición adicional de la Ley de Memoria Democrática. Que un consulado haya enviado información parcial no significa que haya concluido todas sus comprobaciones.
El Ministerio sostiene que las oficinas están poniendo todos los medios disponibles para cumplir la resolución judicial. Albares aseguró que se dieron instrucciones para movilizar al personal necesario y que se suspendieron los permisos de los cónsules.
Trabajo durante el fin de semana
El presidente de la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE), Alberto Virella, ha señalado que los consulados no han recibido un plazo concreto para completar las verificaciones. Según explica, algunas oficinas interpretaron que debían terminarlas antes del 19 de octubre, cuando finalizó el periodo de reclamaciones al censo electoral.
Ese fue el caso del Consulado de Rosario, en Argentina. Virella ha indicado que su responsable organizó a todo el equipo para trabajar durante el fin de semana y que algunos empleados llegaron a dormir en sus puestos. La oficina tenía que procesar 50.000 nacionalizaciones y, según el presidente de la ADE, ha conseguido completar el procedimiento.
Denuncian agotamiento del personal
Virella ha denunciado bajas por estrés y ansiedad en otros consulados por la acumulación de tareas. A la tramitación de las solicitudes de nacionalidad se añaden las gestiones habituales, como inscribir nacimientos y matrimonios o expedir visados. El representante de los diplomáticos ha criticado la suspensión de permisos y ha advertido de que el personal se encuentra “al borde de la extenuación”.