Vida y estilo

El error al guardar los cítricos que hace que pierdan todo su zumo

Existe un truco sencillo para que tus cítricos duren semanas en la nevera con todo su jugo intacto
Limones en un frutero. / Magnific

Comprar una malla de naranjas o un paquete de limones y dejarlos en el frutero de la cocina es lo que hacemos casi todos. El problema es que a los pocos días te encuentras con la mitad de las piezas duras por fuera, sin nada de jugo por dentro, o lo que es peor, cubiertas de un moho verde que se contagia de una fruta a otra. La piel de los cítricos tiene poros y va perdiendo agua constantemente si se queda a temperatura ambiente. Si quieres que aguanten carnosos y jugosos durante semanas, solo tienes que cambiar la forma en la que los guardas al volver del supermercado.

Olvídate del frutero

Aunque quedan muy bonitos en la encimera, la cocina suele ser una estancia caliente y eso acelera que la fruta se seque por dentro. El frío es el mejor aliado para frenar este proceso y mantener la humedad dentro de la pulpa, pero hay un error muy típico que debemos evitar: meter la malla de plástico directamente al frigorífico.

Limón. Magnific

El plástico apretado aplasta las piezas y hace que se acumule humedad entre ellas, creando el ecosistema perfecto para que el moho florezca. Lo correcto es sacar las naranjas, los limones o las limas de la bolsa, comprobar que no haya ninguna tocada y colocarlas lo más sueltas posibles en el cajón de las verduras de la nevera. Si prefieres tenerlas recogidas, mételas en una bolsa de red de tela o un recipiente abierto para que el aire corra entre ellas.

Reglas básicas para evitar el moho

El moho que sale en los cítricos suele ser muy agresivo y pasa de una pieza a otra en cuestión de horas. Para evitar este problema, hay dos cosas clave que debes tener en cuenta al guardar la compra. En primer lugar, nunca laves los cítricos antes de guardarlos: Si mojas la fruta antes de meterla a la nevera, el agua se queda atrapada en los poros de la piel y se pudre mucho antes. Lava los limones o las naranjas justo cuando vayas a exprimirlos o a usar su ralladura, nunca antes.

Por otro lado, separa la fruta en cuanto la veas blanda. Revisa el cajón de vez en cuando y si ves que una naranja o un limón empieza a ponerse blanda o le sale una mancha blanca, sácala de la nevera al momento.

El truco para exprimirlos

Cuando guardas los cítricos en la nevera, el frío hace que las membranas de la pulpa se endurezcan. Si intentas exprimir un limón nada más sacarlo del frigorífico, notarás que está duro y que cuesta muchísimo sacarle el jugo.

Para que vuelva a soltar todo el líquido, la solución es calentar ligeramente la pieza. Puedes sacarla de la nevera unos quince minutos antes de usarla para que pierda el frío, o meterla en un minuto en un cuenco con agua templada. Después, apoya la fruta sobre la encimera y ruédala haciendo un poco de presión con la palma de la mano. Este masaje rompe las fibras del interior de la fruta y hace que al cortarla por la mitad se exprima absolutamente todo su zumo sin casi esfuerzo.

04/10/2026