En días señalados, como nochebuena, los arrantzales de Hondarribia tenían como tradición degustar un plato cuyo ingrediente principal no era el pescado, sino la carne de ternera de espaldilla. Con pimientos rojos, vino blanco, cebolla, sal, coñac y aceite se prepara la emblemática fritada de Hondarribia.
La Sociedad Goxoki, desde hace siete años, tiene como objetivo hacer que esta receta perdure, y que siga manteniendo su arraigo en el pueblo. Por ello, el sábado organizan la VII. edición del concurso de fritada de Hondarribia. Desde las 11.00 horas la plaza de Arrantzale Auzoa, seguramente el lugar más indicado para la celebración del certamen, comenzará a emanar los olores de la tradición del pueblo.
En memoria de Juan José Lapitz
El concurso acuña el nombre de Memorial Juan José Lapitz, quien fuera presidente de la Federación de Cofradías Gastronómicas. Su homólogo de Goxoki, Iñaki Jauregui, cuenta que fue Lapitz “quien volvió a darle sonoridad a este plato que antes se hacía mucho, y que hoy en día hay gente que todavía hace en casa”. Cabe destacar que en 1997 se hizo una primera edición, pero tras el segundo cayó un tiempo en el olvido. Sin embargo, Jauregui explica que tras estar “tres años sin sociedad encontramos un local y empezamos a hacerlo otra vez”.
Por el momento, hay apuntada una decena de participantes, en la que “juntamos sociedades de Hondarribia, de Irun, e incluso viene de Donostia la sociedad Illunpe”, explica Iñaki. Las mesas y las carpas las habilitará el Ayuntamiento de Hondarribia, y la carne la organización, pero cada concursante deberá traer su fuego, los utensilios de cocina y el resto de los ingredientes.
Gran ambiente
Algo a destacar de estos concursos es el habitual buen ambiente que genera a su alrededor. Se evoca a la tradición, pero siempre con cordialidad entre participantes y espectadores. “¡Metemos algo de ruido!”, señala con alegría el presidente de Goxoki. El certamen genera curiosidad, porque es cierto que “la gente aquí conoce la fritada y pasan por ahí, pero viene mucha gente de fuera también a interesarse y preguntar a ver qué plato se está haciendo”.
Pero, más allá del tono festivo, también habrá que convencer al jurado de que el guiso de cada uno es merecedor de la txapela de ganador. El jurado estará conformado por Iñaki Gezala, del Batzoki de Hondarribia, el actual presidente de la Federación de Cofradías Gastronómicas, Juan Manuel Garmendia, y por Pedro Lapitz, hijo de Juan José Lapitz.
Comida en Goxoki
Al término del certamen, y tras anunciar la Fritada ganadora, los concursantes que lo deseen podrán quedarse a comer en Goxoki. El menú es evidente: “los que nos queramos quedar vamos a la sociedad, ahí juntamos todas las cazuelas a un cazo grande, le echamos unos huevos y nos lo comemos entre todos”, señal de la excelente convivencia entre los participantes.
La tradición y la gastronomía se unirán una vez más en el centro de Hondarribia. Es una conmemoración a las raíces del municipio, un homenaje a los pescadores, tan importantes en el pasado, presente, y no es aventurado decir que en el futuro de la localidad costera. No es nochebuena, pero el sábado será un día señalado, porque se comerá la Fritada hondarribiarra.