La alimentación juega un papel fundamental en la salud y en la prevención de enfermedades.
Seguir una dieta equilibrada, rica en alimentos de origen vegetal, grasas saludables y productos poco procesados, reduce el riesgo de patologías cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otras enfermedades crónicas, y en este contexto, los frutos secos ocupan un lugar destacado por su elevado valor nutricional y sus beneficios para el sistema cardiovascular.
Según explica el cardiólogo Aurelio Rojas, hay un fruto seco "tremendamente superior si lo comparamos con el resto" a la hora de mejorar la salud: las nueces.
Este fruto seco contiene ácidos grasos poliinsaturados, especialmente omega 3 de origen vegetal, además de fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales que contribuyen al buen funcionamiento del organismo.
Reducen el colesterol malo
Entre los principales beneficios atribuidos al consumo habitual de nueces se encuentra la reducción del colesterol LDL, conocido como "colesterol malo".
Mantener unos niveles adecuados de colesterol es esencial para prevenir la acumulación de placas en las arterias, un proceso que puede derivar en enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio o el ictus.
Diversas investigaciones han concluido que sustituir grasas menos saludables por nueces dentro de una dieta equilibrada puede mejorar el perfil lipídico y favorecer la salud del corazón.
Las nueces son ricas en omega-3, una grasa esencial que contribuye al buen funcionamiento del corazón y ayuda a reducir la inflamación.
Aumenta la variabilidad de la frecuencia cardiaca
Otro de los efectos positivos señalados por Rojas es el aumento de la variabilidad de la frecuencia cardiaca, un indicador relacionado con la capacidad del organismo para adaptarse a diferentes situaciones de estrés físico y emocional.
Actualmente, muchos relojes inteligentes permiten medir este parámetro, que se considera un marcador indirecto del buen funcionamiento del sistema nervioso autónomo. Una mayor variabilidad suele asociarse con una mejor salud cardiovascular y una mayor capacidad de recuperación del organismo.
Propiedades antiinflamatorias
Además, las nueces presentan propiedades antiinflamatorias gracias a su contenido en compuestos antioxidantes y grasas saludables.
La inflamación sistémica de bajo grado se relaciona con numerosas enfermedades crónicas, entre ellas la aterosclerosis, la diabetes y algunos tipos de cáncer. Incorporar alimentos con capacidad para reducir estos procesos inflamatorios puede formar parte de una estrategia global para mejorar la salud a largo plazo.
"Las personas que toman 30 gramos de nueces tenían un 30% menos de riesgo de tener un infarto", añade. "Y no lo digo yo: lo dicen algunos de los estudios más potentes del mundo en prevención", sentencia el especialista.