El Banco Central Europeo (BCE) ha cumplido con lo esperado y este jueves, durante la reunión del Consejo de Gobierno del BCE en Fráncfort, ha mantenido los tipos de interés a los depósitos de los bancos en el 2,25%, nivel al que los subió en junio, cuando decidió incrementarlos por primera vez en casi tres años. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha admitido que la decisión ha sido tomada por unanimidad, aunque también ha recalcado que "algunos miembros del Consejo de Gobierno se preguntaron si era necesaria una subida de los tipos de interés".
Del mismo modo, la entidad también ha dejado inalteradas las tasas de las operaciones principales de financiación en el 2,4% y las de facilidad marginal de crédito en el 2,65%. A pesar de mantener los tipos, el organismo considera que "la incertidumbre sigue siendo elevada y el impacto inflacionista de la perturbación energética no se ha materializado aún plenamente". Por tanto, el Consejo de Gobierno "vigila de cerca la intensidad y la duración de la perturbación, así como sus efectos indirectos y de segunda vuelta", añadió el BCE.
Tipos de interés aplicados por el BCE reflejados en una tabla.
En concreto, el Consejo de Gobierno del BCE se centrará en su evaluación de las perspectivas de inflación y los riesgos asociados, así como de la dinámica de la inflación subyacente y la eficacia de la transmisión de la política monetaria. En un comunicado emitido por la organización, afirmó que "las perspectivas para los precios de la energía, aunque muy volátiles, se sitúan actualmente en un nivel próximo al del escenario de referencia de las proyecciones de los expertos del BCE de junio y claramente por encima de los niveles registrados antes del inicio del conflicto en Oriente Próximo".
De esta manera, el instituto emisor ha señalado que se mantiene en una buena posición para afrontar la incertidumbre del conflicto en Oriente Próximo, con Estados Unidos e Irán reavivando los ataques, y, así, adoptará las medidas necesarias basándose en los datos, continuando con un enfoque "reunión a reunión".
Por último, el BCE ha reiterado que no se compromete con ningún rumbo fijo en la política monetaria y ha señalado que sus decisiones irán en línea con su objetivo para garantizar que la inflación se estabilice en el 2% a medio plazo.
La presidenta Christine Lagarde durante la reunión del Consejo de Gobierno del BCE en Fráncfort
Deja para septiembre la opción de subir tipos
Asimismo, deja para septiembre la opción de subir los tipos, pendiente de Oriente Próximo y los efectos de segunda ronda. Y, de cara a la reunión del próximo 10 de septiembre, el Consejo de Gobierno del BCE ha solicitado al personal técnico de la entidad la elaboración de un análisis exhaustivo en relación con los precios del petróleo y también del gas.
De este modo, también ha vuelto al centro del debate su continuidad al frente del BCE. Lagarde ha asegurado que no dejará la entidad antes de 2027 y ha reiterado que, mientras que exista una situación de incertidumbre, "el capitán se queda en el barco". "Cuando hay nubes en el horizonte, el capitán se queda en el barco y este capitán se queda en este barco mientras haya nubes en el horizonte", ha zanjado.