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Entre las muchas frutas tropicales que se pueden encontrar hoy en día en los supermercados, el mango se ha consolidado como una de las más populares, y su fama se debe principalmente a su perfil nutricional, a su dulzura y a su versatilidad en la cocina. Porque pese a ser una fruta, su carne, que aporta dulzor, acidez y frescura al mismo tiempo, permite incorporarlo tanto a recetas dulces como saladas.
Según datos del Panel de Consumo Alimentario en los Hogares Españoles del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), el consumo doméstico del mango alcanzó las 49.857 toneladas en 2025, frente a las 37.366 toneladas del ejercicio anterior, lo que supone un crecimiento del 33,4 % en solo un año. El dato engloba al conjunto del mango adquirido por los hogares de todo el Estado, con independencia de su procedencia.
En este contexto de crecimiento, el origen de esta fruta puede ser relevante por varios motivos. Frente a algunas variedades llegadas sobre todo de Brasil, México y Perú, que tienen la ventaja de estar disponibles durante prácticamente todo el año, el mango europeo cultivado en el Estado –principalmente en Andalucía– tiene una temporada mucho más breve pero con una calidad y un sabor que le permite diferenciarse de la competencia. La cercanía del territorio ayuda reducir el tiempo entre la recogida y el consumidor, y permite recolectar el mango en su mejor momento. “El mango europeo tiene una temporada propia y una ventaja muy sencilla de entender: la proximidad permite recolectarlo con una madurez fisiológica adecuada. Eso puede marcar una diferencia importante en la experiencia al comerlo”, explica Antonio Carpintero, director general de Intertropic.
Cómo elegir el mango
Ahora, a finales de verano, arranca la temporada fuerte del mango europeo, así que es el mejor momento para acercase a las tiendas, leer las etiquetas y aprender a elegir. Para averiguar si un mango está en su punto óptimo de madurez, y siempre y cuando la tienda en la que se haga la compra lo permita, se puede tocar y exprimir muy suavemente, tal y como se hace con los aguacates. El mango maduro cederá ligeramente. Por otro lado, el color también se puede tener en cuenta, pero no es mejor indicador de madurez.
A la hora de cortarlo es necesario conocer sus características y una pequeña técnica, porque el mango tiene una semilla larga y plana en el centro muy pegada a la pulpa. El truco está en esquivar la semilla.
Sobre una tabla de madera, hay que colocar el extremo del tallo hacia abajo y cortar con el cuchillo uno de los lados, a uno o dos centímetros del centro (la semilla plana corre a lo largo del lado más ancho). Luego, repetir el corte en el lado contrario. Para sacar la pulpa se pueden hacer cortes longitudinales o a pequeños cuadrados con cuidado de no perforar la piel, y sacarlos con ayuda de una cuchara.
Ensalada de hojas verdes y mango.
Ensalada de mango
Ingredientes:
- Hojas verdes: 150g de hojas de cogollo
- Un mango
- Aceite de oliva
- Vinagre de Módena
- Miel
- Sal y pimienta
Elaboración
Limpiar las hojas de cogollo, limpiarlas y escurrirlas. Colocar sobre una ensaladera.
Elegir un mango maduro grande, pelarlo y cortarlo en cubos. Repartirlos sobre las hojas verdes.
Para la vinagreta, mezclar 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de vinagre balsámico de Módena, 1 cucharadita de miel y una pizcade sal y pimienta, al gusto.
- Como sugerencia para terminar el plato y hacerlo más nutritivo, se puede añadir 75g de queso de cabra desmenuzado y un puñado de frutos secos, por ejemplo nueces picadas, pistachos o almendras laminadas tostadas.
Batido de mango y plátano
Batido de mango y plátano
Ingredientes:
- 2 mangos
- Medio plátano maduro
- Medio vaso de leche fría o yogurt
- Un puñado de arándanos
- Dos cucharadas de granola o frutos secos
- Hojas de menta
Elaboración:
Sacar toda la pulpa de los mangos y triturar junto con el medio plátano.
Añadir la leche fría y batir hasta lograr una mezcla homogénea.
Verter sobre dos vasos y colocar para decorar una cucharada de granola, avena o cualquier otro fruto seco, unos arándanos y una hoja de menta.