Actualizado hace 3 minutos
Como cabía prever, el encuentro del Ayuntamiento de Elgoibar, la Diputación Foral de Gipuzkoa y la empresa encargada de acometer las obras de la residencia Errezabal con los vecinos de Urazandi en Aita Agirre levantó una enorme expectación.
En busca de información
Decenas de personas acudieron al encuentro para atender a las explicaciones sobre todos los pasos que se han venido dando desde que se detectaron los movimientos del muro y la aparición de grietas en la calzada de la carretera de Urazandi y en algunas viviendas.
Asimismo, recibieron información directa sobre las actuaciones que se van a llevar a cabo para estabilizar la ladera y la incidencia que va a tener el proceso en el barrio.
Un problema global
El origen del problema está en la detección de movimientos centimétricos en el muro situado en la parte alta de la ladera, fruto de problemas de estabilidad del terreno.
Los modelos de cálculo llevados a cabo a partir de los datos con los que se contaba en ese momento llevaron a adoptar una solución que tenía como eje la colocación de micropilotes. Esas labores comenzaron en abril, pero pronto constataron que esa solución no había dado el resultado esperado.
Tras recopilar más información y realizar nuevos cálculos, comprobaron que existía un problema más global, que no afectaba solo al muro, sino a la estabilidad de toda la ladera.
Un plan en dos fases
Ante esta situación se optó por un plan en dos fases. «La primera fase ha consistido en el relleno de la parcela para estabilizar la ladera mediante el aporte de tierra en la zona. Esta actuación ha tenido el efecto esperado, al frenar la tendencia al deslizamiento del muro», indicó un técnico de la empresa.
La segunda fase se sustenta en la instalación de dos pantallas de pilotes.
La pantalla 1 se colocará en el propio vial y estará formada por una sucesión de pilotes de 40 centímetros de diámetro con el objeto de asegurar la zona de las viviendas, el vial y el conjunto del barrio.
Por su parte, la pantalla 3 resolverá el problema de inestabilidad global mediante la colocación de pilotes de aproximadamente 1,20 metros de diámetro, que alcanzarán profundidades de hasta 20 metros en algunos puntos.
El relleno con tierra de la parte inferior y la parte superior de la parcela ha permitido la estabilización puntual de la ladera.
Un terreno muy complejo
En el encuentro también participó un geólogo, que explicó a los asistentes diversos aspectos relacionados con los factores de seguridad en obras como la que se está ejecutando en Elgoibar.
Destacó que la ladera sobre la que se asienta el barrio de Urazandi presenta una gran complejidad geológica, lo que dificulta su comprensión incluso mediante estudios detallados.
A continuación, puso en valor el minucioso control al que está sometida la obra, aunque no descartó que puedan producirse desplazamientos.
«Si ocurren —dijo—, se detectarán inmediatamente y se podrá actuar, ya que estamos en un escenario muy controlado».
Factores de seguridad
El encuentro también sirvió para conocer detalles técnicos relacionados con los factores de seguridad.
En una intervención previa, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Elgoibar, Jon Zubiaurre, señaló que ese factor era de 1,05 antes del inicio de las obras.
«Un terreno empieza a moverse cuando el factor de seguridad es igual a uno o ligeramente inferior. En situaciones normales de edificios y viviendas se exige un factor de seguridad de 1,5. Ese es el umbral de referencia. Con un factor de 1,3 se puede trabajar durante la obra, pero para estabilizar definitivamente hay que alcanzar el 1,5. Antes de empezar la obra partíamos de una situación muy comprometida. Con la información de la que disponemos hoy, probablemente nadie habría aceptado una obra con un factor de seguridad tan ajustado», señaló el geólogo en su intervención.
Los pasos dados hasta la fecha, con el relleno del terreno, permiten continuar las obras para alcanzar el nivel de seguridad previsto, según adelantó el geólogo presente en el encuentro. «Hay que elevar el factor de seguridad hasta 1,5 o incluso superarlo. Las pantallas diseñadas por Urdinberri, junto con el trabajo de todo el equipo técnico, mejorarán la estabilidad de la ladera. Cuando el edificio esté construido, su propio peso también contribuirá a esa estabilidad. Si además fueran necesarios anclajes, el factor de seguridad aumentaría todavía más».
Obras y afecciones al tráfico
Las obras de colocación de los pilotes comenzarán el 13 de julio y concluirán en septiembre.
Esta actuación conllevará cambios en el tráfico de Urazandi, ya que se cortará la circulación de vehículos en el tramo de carretera situado justo encima de la parcela en la que se está construyendo la residencia Errezabal para ejecutar la primera pantalla de pilotes.
Se recuperará la circulación en ambos sentidos en parte del barrio, para lo que será necesario eliminar un total de 67 plazas de aparcamiento situadas en los laterales de la calzada. Estas plazas se compensarán con las 97 que se habilitarán en el patio de la Herri Eskola y en el solar de la antigua DMP.
El encuentro reunió a decenas de vecinos de Urazandi en Aita Agirre
Preocupación de los vecinos
Las intervenciones de los vecinos mostraron su preocupación por la evolución de las obras y no faltaron las referencias a la falta de información.
La alcaldesa, Maialen Gurrutxaga, recordó que ya se habían celebrado varios encuentros con los vecinos y aseguró que la voluntad del Ayuntamiento siempre ha sido actuar con transparencia.
«Lo que hemos hecho es esperar a disponer de los informes técnicos para poder ofrecer información basada en datos ciertos y contrastados, lejos de especulaciones, de manera que todo lo que trasladamos a los vecinos tenga las máximas garantías de fiabilidad».
Protocolo de grietas
Asimismo, tanto la alcaldesa como el concejal de Urbanismo, Jon Zubiaurre, animaron a los vecinos a sumarse al protocolo de grietas con el fin de realizar un seguimiento del estado de las viviendas durante el desarrollo de las obras y constatar la posible aparición de nuevos daños.
En este sentido, recordaron que los días 7 y 9 de julio los técnicos volverán a inspeccionar las viviendas de todas aquellas personas que lo soliciten.
Durante esas visitas revisarán y documentarán las grietas existentes, y el trabajo quedará recogido en un acta notarial para que pueda servir como referencia técnica en el futuro.
Visitas programadas
Esta nueva campaña estará abierta tanto a quienes ya participaron en revisiones anteriores como a quienes deseen hacerlo por primera vez.
Para participar será necesario inscribirse llamando al teléfono 663 035 484 o escribiendo al correo electrónico a.esnaola@urdinberri.com.