Actualidad

Diez consejos para gestionar la ausencia de los seres queridos en Navidad

Una abuela y su nieta se dan un cariñoso abrazo.

Llega la Navidad y con ella unas fechas entrañables pero muy emotivas; tanto, que pueden teñirse de una cierta melancolía por la ausencia de esos seres queridos que ya no están con nosotros.

Es tiempo de vacaciones y esto nos lleva a cambiar nuestro ritmo diario y nuestras responsabilidades. "Tenemos más tiempo para sentir, estar y ser, y eso hace que estemos más conectados con nuestros dolores y con temas pendientes de resolver", asegura Mireia Cabero, psicóloga de familia y profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC.

Este año, igual que en 2020, el coronavirus ha dejado su huella en muchas familias. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), 2021 se cerrará con unas 34.000 muertes por covid. La pandemia, que ha añadido un plus de sufrimiento a la forma de vivir el adiós a un ser querido, ha multiplicado además los casos de ansiedad y depresión.

Precisamente, en cuanto al grado de sufrimiento, Belén Jiménez Alonso, investigadora y profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, explica que es difícil establecer "escalas de sufrimiento" entre los dolientes. "A mí me gusta la metáfora de la quemadura que emplea el psiquiatra y terapeuta francés Christophe Fauré para hablar del duelo: cuando nos quemamos, el dolor de la herida abierta es desgarrador. Con los cuidados adecuados y el paso del tiempo, es posible que solo nos quede la cicatriz€ Pero la cicatriz sigue ahí, en nuestro cuerpo, y nos continúa recordando el dolor de la herida", explica Jiménez.

Unas manos permanecen entrelazadas en un acto de consuelo. Freepik

Para gestionar estas ausencias, los expertos nos dan diez consejos:

1- Tratar de crear nuevas formas de vivir estas fiestas. Jiménez señala que se puede preparar una reunión en familia antes de que lleguen las fiestas para que todo el mundo, niños incluidos, pueda "compartir abiertamente inquietudes y necesidades".

2- Buscar una forma simbólica de recordar al ser querido fallecido, de honrar su recuerdo. Enric Soler, profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación, sugiere, por ejemplo, dejar vacía la silla en la que se sentaba esa persona y colocar algo en su memoria que nos recuerde que falta, o preparar su plato favorito, es decir, "darle presencia a la ausencia". Belén Jiménez propone crear un espacio o un tiempo específicos para rememorarlo, antes de comer o de abrir los regalos.

3- Acompañarnos de personas que nos quieran y a las que queramos, dentro, claro está, de las restricciones que puedan imponerse, recomienda Mireia Cabero. En días de duelo, sentir la cercanía de otros seres queridos es importante.

4- Aprovechar que son días de menor carga de trabajo para dedicar tiempo a tareas que nos reconfortan: pintar, escribir, cocinar o hacer deporte.

5- No aislarse ante el dolor; hay que compartirlo con nuestro entorno. "Si algo tenemos en común todos los que comemos o cenamos juntos en estas fechas es que nos duele esa ausencia", explica Soler. Y no solo esos días, sino en el resto del proceso de duelo.

6- Asumir entre todos los papeles que desarrollaba esa persona en estas fechas. No hay que endosárselos a una sola persona, sino que se debe repartir la carga entre toda la familia, "el ecosistema natural del ser humano", indica Soler.

7- Hablar del duelo para afrontarlo. Hacer como si no pasara nada no ayuda. Aunque resulte incómodo sacar este tema de conversación, es saludable hacerlo.

8- Cuidarnos y dejar que nos cuiden. También cuidar de alguien: sentir que aportamos algo al bienestar de otra persona nos hará sentir mejor.

9- Aceptar y legitimar el duelo, no darle la espalda ni ignorarlo.

10- Asumir que cada uno lo llevará y lo expresará de maneras muy diferentes. Cada uno construye su propio duelo.

22/12/2021