Actualizado hace 33 minutos
La Policía Nacional de Navarra detuvo el pasado 11 de septiembre en Pamplona a una mujer como presunta autora de un delito de hurto, después de que la sospechosa publicase en su estado de WhatsApp varias fotografías en las que exhibía las joyas sustraídas en un domicilio de la capital navarra. La investigación policial se inició formalmente a mediados de julio, momento en el que la víctima interpuso una denuncia ante la Oficina de Atención al Ciudadano de la Jefatura Superior de Navarra tras descubrir que la denunciada mostraba en la red social un anillo exactamente igual al que le había desaparecido de su vivienda en el mes de marzo, justo después de que la presunta autora acudiera a su casa para prestarle un servicio de estética.
Desaparición de los anillos
Según consta en la denuncia presentada ante el cuerpo policial, los hechos se remontan al mes de marzo, cuando la víctima se percató de que le faltaban dos anillos valorados en 919 euros. Las dos piezas de joyería se encontraban originalmente colocadas encima de una cómoda del recibidor de su domicilio.
Tras constatar la ausencia de los efectos, la perjudicada buscó detenidamente las piezas por el inmueble, confirmando que no encontraba dichas joyas en ningún otro lugar de la casa. Asimismo, la mujer revisó los accesos a la vivienda y constató que no se observaba ningún signo de forzamiento de su piso.
En el relato facilitado a la Policía Nacional, la víctima hizo hincapié en la coincidencia temporal de la desaparición con la visita de una persona ajena al hogar. En concreto, el mismo día en que le desaparecieron las joyas, apenas una hora antes de darse cuenta de la ausencia de los dos anillos, una mujer había acudido a realizarle un servicio de estética en su propio domicilio.
Fotos en el estado de WhatsApp
Tiempo después de la desaparición de las joyas en la vivienda, la perjudicada detectó una prueba clave que apuntaba directamente a la persona que había acudido a prestarle la atención estética. La víctima observó varias imágenes de la denunciada publicadas en sus estados de WhatsApp.
En las fotografías difundidas en esta aplicación de mensajería instantánea, la sospechosa exhibía abiertamente las piezas y portaba en su mano un anillo exactamente igual al que le había desaparecido a la víctima el día descrito en el recibidor de su casa. La presencia de la joya sustraída en las publicaciones en redes sociales sirvió para relacionar de manera directa a la prestadora del servicio con la desaparición de los efectos de valor.
Denuncia e investigación
Ante el hallazgo de las imágenes en la plataforma de comunicación, la afectada acudió a mediados de julio a la Oficina de Atención al Ciudadano de la Jefatura Superior de Navarra para formalizar la correspondiente denuncia por la pérdida de sus pertenencias. En las dependencias policiales, la mujer expuso los detalles de la sustracción sufrida en su domicilio, la valoración de los dos anillos en 919 euros y la aportación del indicio de las fotos colgadas en los estados de WhatsApp de la sospechosa.
A raíz de la comunicación de los hechos, agentes pertenecientes a la Brigada Provincial de Policía Judicial de Navarra se hicieron cargo de las actuaciones para esclarecer lo sucedido. Los investigadores de esta unidad policial realizaron las indagaciones oportunas orientadas al esclarecimiento de los hechos y a la plena identificación de la presunta autora del delito de hurto.
Detención de la sospechosa en Pamplona
Las gestiones practicadas por la Brigada Provincial de Policía Judicial de Navarra permitieron confirmar la identidad de la investigada y relacionarla con la sustracción de los dos anillos depositados sobre la cómoda del recibidor. Una vez recopiladas las evidencias necesarias sobre la presunta autoría del delito de hurto, los agentes procedieron a la localización y posterior detención de la mujer el 11 de septiembre en Pamplona.
Desde la Jefatura de Policía Nacional se encuadró la actuación dentro de los delitos contra el patrimonio bajo la tipificación de delito de hurto, al no constar violencia ni ningún signo de forzamiento en el piso de la denunciante. Las diligencias tramitadas tras la captura de la sospechosa han culminado la intervención policial iniciada tras la denuncia estival.