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El actor Bruno Bergonzini, conocido por sus papeles en series como Al salir de clase y Laberint d'ombres, ha recurrido a las redes sociales para pedir ayuda en la búsqueda de una vivienda adaptada a sus necesidades. El intérprete, que convive con esclerosis múltiple desde hace más de dos décadas, necesita encontrar un piso accesible en la provincia de Barcelona durante los próximos dos meses para no perder la prestación vinculada a la ley de dependencia que le han concedido.
Actualmente, Bergonzini vive en una residencia, pero su objetivo es encontrar una vivienda que le permita afrontar su día a día en unas condiciones adecuadas a su movilidad. En una publicación en Instagram, ha explicado los requisitos básicos que debe cumplir el inmueble y ha pedido a sus seguidores que compartan su mensaje para ampliar las posibilidades de encontrar una solución.
El actor busca un piso en Barcelona o Badalona que esté mínimamente adaptado a sus necesidades. Una petición que ha recibido el apoyo de personas de su entorno y de compañeros de profesión, entre ellos la actriz Cristina Brondo, que también ha contribuido a dar visibilidad a su situación.
Las condiciones que debe cumplir la vivienda
Escrito en catalán, Bergonzini ha detallado algunas de las características imprescindibles que debe reunir el piso. Entre ellas, destaca que el edificio tenga ascensor y que las puertas permitan el paso de una silla de ruedas.
"Las puertas del piso deberían medir mínimo 80 o 90 centímetros", explica el intérprete, que ha insistido en que esta cuestión es fundamental para poder desplazarse por la vivienda. Aunque pueda parecer un detalle menor, la anchura de los accesos puede convertirse en una barrera para las personas con movilidad reducida.
La búsqueda se concentra en Barcelona y Badalona, donde necesita encontrar una vivienda que se ajuste a sus circunstancias. El plazo de dos meses añade urgencia a una situación que el propio actor ha decidido hacer pública para llegar al mayor número posible de personas.
Un diagnóstico de esclerosis múltiple a los 25 años
La situación actual de Bergonzini está marcada por una enfermedad que le diagnosticaron en 2003, cuando tenía solo 25 años. Antes de conocer el diagnóstico, sufrió un accidente tras golpearse la cabeza y perdió la sensibilidad y la movilidad de parte de su cuerpo.
En una entrevista con el diario Ara, el actor recordó cómo comenzó todo: "Me di un golpe a la cabeza, que me tumbó, y cuando me levanté no sentía el lado derecho del cuerpo. No podía andar".
El actor, en una escena de 'Tan Poc Cel', de Robert Cortés.
Durante aproximadamente un año se sometió a distintas pruebas médicas hasta que recibió el diagnóstico de esclerosis múltiple. Según relató, ni los médicos pudieron aclararle con certeza el origen de lo sucedido. “Estuve un año haciéndome pruebas hasta que me dijeron que tenía esto, pero tampoco tienen ni idea.”
Desde entonces, la enfermedad ha afectado a su movilidad y ha condicionado tanto su vida cotidiana como su trayectoria profesional. El intérprete ha hablado abiertamente de la incertidumbre que acompaña a su evolución y de la dificultad de convivir con síntomas que pueden limitar su autonomía.
"Yo estoy esperando que encuentren ya la solución. Estoy seguro de que la encontrarán pero no sé cuánto tardarán, espero que no mucho, porque cada vez estoy peor", confesó en aquella entrevista.
Una carrera marcada por las dificultades para trabajar
Bergonzini fue uno de los rostros de una generación de actores que encontró en la televisión una plataforma para desarrollar su carrera. Participó en producciones como Laberint d'ombres, Al salir de clase y la película El mar, dirigida por Agustí Villaronga.
La evolución de la enfermedad, sin embargo, ha complicado su continuidad en los escenarios. En 2021 regresó al teatro con la obra Heroïnes o res, representada en el Teatre Nacional de Catalunya, una oportunidad que agradeció públicamente.
"Fueron valientes para confiar en mí", señaló sobre quienes apostaron por él para aquel proyecto.
Pese a esa vuelta al trabajo, el actor ha reconocido que cada vez recibe menos propuestas y que sus problemas de equilibrio pueden dificultar el desarrollo de una función. "Es difícil para un director confiar en un actor que a veces se cae, que no tiene equilibrio. Para un actor esto es su defunción profesional", explicó en Ara.
"Yo no soy la enfermedad"
A pesar de las dificultades, Bergonzini ha defendido una manera de afrontar su situación que no se limite a la queja. En sus declaraciones, reconoce el desgaste que supone convivir con la enfermedad, pero también reivindica que su identidad va mucho más allá del diagnóstico.