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Vida y estilo

“Cuando me dijeron que Ester Expósito estaba con Mbappé, pensé que me vacilaban”

El periodista, formado en Euskadi, repasa su salto de Canal Bizkaia a la televisión estatal, reflexiona sobre los límites de la prensa del corazón y explica cómo las redes sociales han cambiado para siempre la forma de narrar el "salseo"
Javi Hoyos es periodista y presentador, siendo una de sus últimas apariciones más relevantes ‘La Velada 6’ de Ibai Llanos.
Javi Hoyos es periodista y presentador, siendo una de sus últimas apariciones más relevantes ‘La Velada 6’ de Ibai Llanos. / RTVE

Actualizado hace 9 minutos

Javi Hoyos todavía recuerda aquellos años en los que estudiaba Comunicación Audiovisual en Euskadi y se lanzaba a la calle como cámara y reportero de Canal Bizkaia. Entonces, abrirse camino en los medios parecía una carrera de obstáculos: había muchos profesionales con talento, pocas oportunidades y un futuro incierto. Él, sin embargo, tenía claro que las prácticas y el contacto directo con el oficio eran tan importantes como las clases. Por eso quiso entrar cuanto antes en lo que define como el “campo de batalla”.

Hoy aquella cámara ha sido sustituida muchas veces por un teléfono móvil, el suyo. Sus exclusivas alcanzan millones de reproducciones, su comunidad digital le proporciona pistas e informaciones y su rostro ocupa un lugar destacado en D Corazón, junto a Anne Igartiburu. Pero detrás del: “Sígueme para más salseo”, continúa el periodista que duda antes de publicar, que reconoce las contradicciones del oficio y que sigue midiendo el éxito a través de la mirada de sus padres.

Su rostro ocupa un lugar destacado en 'D Corazón', junto a Anne Igartiburu.

Su rostro ocupa un lugar destacado en 'D Corazón', junto a Anne Igartiburu. RTVE

Estudió Comunicación Audiovisual en Euskadi y comenzó como cámara y reportero en Canal Bizkaia. ¿Qué sorprendería más a aquel Javi al ver su vida actual?

-Creo que le sorprendería haber conseguido cumplir su sueño. Cuando estudiaba la carrera tenía muy claro que las prácticas eran fundamentales. Por eso empecé a trabajar muy pronto en Canal Bizkaia. Lo importante era salir cuanto antes al campo de batalla y empezar a trabajar. Cuando llegué allí me pareció que crecer era complicadísimo. Había muchísima gente y, además, profesionales con un enorme potencial. Yo trabajaba en informativos, aunque siempre me había atraído más el entretenimiento. Fue toda una experiencia vivir aquellos años en Euskadi. Aquel Javi estaría alucinando al ver que finalmente ha conseguido aquello con lo que soñaba.

Su frase de cabecera es: “Sígueme para más salseo”. ¿Encuentra algún momento para dejar el salseo y volver a ser simplemente Javi?

-Ahora mismo me cuesta encontrarlo. Entro en Instagram y tengo muchísimas solicitudes de mensajes de personas que me cuentan cosas. Cuando intento relajarme veo que se acumulan y quiero leer la mayor parte, porque muchas veces esconden informaciones muy interesantes. Es difícil desconectar y, además, en verano es cuando más salseos aparecen. Pueden surgir a cualquier hora y muchos ocurren de madrugada. Al final, siempre tienes la sensación de que puede estar pasando algo.

Llama “sus soldados” a los seguidores que le mandan fotografías, pistas y capturas. ¿Cuál ha sido la investigación más disparatada que le han montado?

-La de Ester Expósito y Mbappé. Al principio pensé que me estaban vacilando. Un grupo de seguidores había coincidido con ellos cenando en un restaurante y me decía que les habían quitado los móviles y que no les permitían sacar fotografías. Primero se confundieron de futbolista y me dieron otro nombre. Después rectificaron y me dijeron: “Perdona, era Mbappé”. Las pistas que me enviaban me hacían pensar que estaban de fiesta y querían gastarme una broma. Por eso no publiqué la noticia. Luego resultó que era verdad. También me ocurrió con la presencia de la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía en un concierto de Rosalía. Al principio tampoco quise dar la información porque me parecía imposible que estuvieran allí, en medio de la pista.

Ha contado que un futbolista llegó a ofrecerle un cheque en blanco para frenar una información. ¿Qué es más difícil: descubrir una exclusiva, soportar las presiones o decidir qué debe publicarse?

-Lo más difícil es decidir qué debe y qué no debe publicarse. Tengo muy claro que nadie va a presionarme con dinero. Rechazo cualquier oferta y, desde que he contado públicamente aquella historia, ya casi nadie intenta comprarme una información porque saben que no voy a aceptarlo. La parte más complicada es valorar el efecto que puede tener una noticia sobre una persona. A veces no es solo qué cuentas, sino cómo lo haces. Una información puede afectar muchísimo y hay que intentar tratarla con cuidado.

Ha llegado a cobrar 12.000 euros por una campaña en redes. ¿Qué da más vértigo: contar una cifra así o comprobar que un móvil puede ser más rentable que un plató?

-Me da más vértigo hablar de cifras porque no me gusta hacerlo. Como yo también he estado al otro lado haciendo entrevistas, intento contentar a la persona que me está entrevistando. Cuando insiste, a veces pienso: “Bueno, voy a darle algo para que se quede satisfecha”. Pero no me gusta hablar de dinero porque las cifras siempre son relativas al momento, a la campaña y a las circunstancias. Que el móvil llegue a ser más rentable no me sorprende tanto. Es una pantalla que todos llevamos encima. Yo crecí creando vídeos en YouTube y siempre soñé con que hacer contenidos para redes sociales pudiera convertirse en algo rentable.

Ha sido redactor, reportero, subdirector, tertuliano y presentador. ¿Qué papel le representa menos?

-Lo más difícil para mí es estar durante cuatro horas en una tertulia del corazón como colaborador. Tienes que mantener el ritmo, conseguir que la conversación siga viva y, en ocasiones, terminas diciendo cosas que quizá no piensas para dinamizar el debate. A veces llegaba a casa y me preguntaba: “¿Por qué he dicho esto? ¿Por qué he cargado contra este famoso si en realidad no pensaba así?”. Quizá lo había hecho únicamente para provocar una discusión entre dos colaboradores o porque no había contenidos suficientes y había que generar entretenimiento. Esa es la parte que menos me representa. En cambio, dirigir Socialité me encantó. Éramos un equipo muy joven, nos lo pasábamos muy bien y hablábamos de temas que realmente nos interesaban.

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La exclusiva que más nervioso me ha puesto fue…, cuando conseguí que Plex me dijera que estaba enamorado de Aitana.

El famoso que mejor sabe gestionar un escándalo es…, Paula Echevarría. Es una maestra y muchos influencers deberían aprender de ella.

La red social que más se parece a una redacción tradicional es…, TikTok, porque fomenta mucho el vídeo, las noticias y la rapidez con la que aparecen las informaciones.

El consejo que me daría hoy aquel estudiante en Euskadi sería…, que no abandone, que la constancia es lo más importante y que, aunque crea que todas las puertas están cerradas, siga intentándolo. Da igual tener 15, 20, 30, 40 o 50 años: no hay una edad para cumplir los sueños.

Cuando termino de contar todo el salseo, en casa solo quiero…, abrazar a Carlos (su marido).

Anne Igartiburu lleva décadas haciendo televisión y Javi Hoyos conoce perfectamente el lenguaje digital. ¿Qué se han enseñado mutuamente?

-Anne me ha enseñado a esperar y a tener tranquilidad. En las redes sociales tienes constantemente la sensación de que debes ser el primero. Sin embargo, ella lleva treinta años en el sector, tiene un nombre consolidado y sabe que es mejor esperar y dar una información certera que precipitarse y equivocarse. De Anne he aprendido esa calma frente a la batalla del algoritmo. Y creo que ella tiene una curiosidad enorme por descubrir personajes nuevos. Muchas veces me pregunta: “¿Este qué hace? ¿Quién es aquel? Cuéntame más”. Me encanta comprobar que, después de tantos años, conserva intacta esa curiosidad.

Cuando conoce personalmente a un famoso, ¿se convierte en un periodista más humano o pierde libertad para publicar?

-Evidentemente, hay exclusivas que no cuento cuando conozco a la persona y sé lo mal que lo está pasando. A veces decides no entrar en tantos detalles, contar solo una parte o directamente dejar la información fuera. Todos somos humanos. Cuando te sientas junto a una persona, ves lo que está sufriendo y descubres qué hay detrás del personaje, cambia tu perspectiva. Si una noticia tuya le hace daño, es mucho más difícil publicarla. En ocasiones la información va a salir igualmente, así que intento hablar con esa persona y explicarle: “Esto se va a contar; intentemos hacerlo de la forma más correcta, más cuidadosa o menos dolorosa posible”.

Javi Hoyos ha sido redactor, reportero, subdirector, tertuliano y presentador.

Javi Hoyos ha sido redactor, reportero, subdirector, tertuliano y presentador. José Manuel Ortega Elgueta

De pequeño jugaba a presentar programas y a ser Ana Obregón o Leticia Sabater. ¿Qué titular habría dado aquel niño?

-Probablemente habría dicho que su sueño era presentar programas infantiles. Sufrí bullying y me inspiraba mucho el universo de Harry Potter: esa idea de que los frikis pueden terminar dominando el mundo. Da igual que seas friki, que seas diferente o que no encajes en el modelo de persona perfecta. Puedes cumplir tu sueño. Yo quería demostrar que no necesitaba ser el más guapo ni el más perfecto para presentar. Lo importante es la personalidad y lo que puedes aportar.

Su padre, con 80 años, se ha descargado TikTok e Instagram para entender su trabajo y su madre, pese al alzhéimer, se sienta junto a él para verle en televisión. ¿Hay algún dato de audiencia que pueda competir con esa imagen?

-¡Para nada! Mi padre no entiende demasiado las redes sociales. Sin embargo, cuando me ve en el plató junto a Anne Igartiburu piensa: “Mi hijo lo está haciendo bien”. Para mí, esa es la mayor felicidad. Lo más importante es que mis padres estén viviendo conmigo este momento y puedan disfrutarlo.

2026-08-23T06:04:06+02:00
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