Actualizado hace 4 minutos
Seguro que lo has visto en algún vídeo de TikTok en el que una plancha gruesa de color rosado sirve de base de cocina para un filete de ternera o unas gambas crudas. Se trata de los bloques de sal rosada del Himalaya, una tendencia que ha invadido las redes sociales prometiendo dar un punto de sabor único y una cocción perfecta a carnes, pescados y verduras. Pero entre tanto postureo, surge la duda de si estamos ante un simple capricho estético para grabar un vídeo o ante una técnica que de verdad mejora nuestros platos.
Qué es exactamente y cómo cocina
A diferencia de una sartén de hierro o una plancha antiadherente de toda la vida, un bloque de sal es una masa compacta de sal gorda fosilizada de las minas. Al ser un mineral denso, tiene la propiedad física de retener el calor durante muchísimo tiempo y distribuirlo de forma uniforme por toda la superficie.
Bloque de sal rosa del Himalaya.
Cuando calientas una plancha de sal y colocas la comida encima, ocurren dos cosas a la vez. Por un lado, el calor sella el alimento por fuera y favorece que retenga sus jugos de la misma manera que una plancha de hierro. Por otro lado, la humedad natural de la carne o del pescado disuelve una capa de la superficie de la piedra, haciendo que el alimento se sazone de forma natural durante la propia cocción. No necesitas añadir ni una sola gota de sal fina a tus ingredientes; la propia piedra le da el toque justo sin dejar la comida salada en exceso, siempre que la uses bien.
Pros y contras
Cocinar sobre una piedra rosada tiene algunas ventajas importantes, pero también exige una delicadeza que no todo el mundo está dispuesto a mantener. Entre sus puntos fuertes está el sabor y la textura. Las carnes rojas, los tacos de atún, el salmón, los langostinos y las verduras quedan con una capa exterior crujiente y un interior jugoso.
Sin embargo, el gran inconveniente es su mantenimiento. Un bloque de sal no se puede lavar jamás con jabón ni meter al lavavajillas. Como es sal pura, si lo pones debajo del grifo con agua se disolverá y acabará agrietándose hasta romperse. Para limpiarlo hay que esperar a que se enfríe del todo, raspar los restos de comida con una espátula dura y pasarle un paño apenas húmedo antes de secarlo con papel. Además, hay que calentarlo muy poco a poco en el fuego, ya que si le das un golpe de calor de golpe, la piedra puede resquebrajarse o estallar.
¿Merece la pena?
El bloque de sal no puede ser un sustituto para tu sartén de todos los días, pero tampoco se puede decir que es una tontería para conseguir 'me gustas' en internet. Es un utensilio que puede estar bien para ocasiones especiales, por ejemplo para que cada uno se cocina su carne al punto, o para darle un toque gourmet a un corte de carne o pescado.