El eclipse solar obliga a extremar las precauciones para proteger la vista y evitar daños irreversibles en los ojos. Mikel Elías, de Elías Visión Audición, ha advertido en Las Mañanas de Onda Vasca de que la retina carece de receptores del dolor, por lo que los daños no causan molestias inmediatas y pueden manifestarse horas después de la exposición. Por ello, para evitarlo, se exige el uso de gafas homologadas con la norma "ISO 12312-2" y el sello de la Comunidad Europea, desaconsejando tajantemente el empleo de soluciones caseras como el uso de "gafas de sol", "caretas de soldador" o "radiografías".
Recomienda además, realizar descansos cada 20 segundos, colocarse el filtro antes de orientarse al sol y acudir al evento con prendas de colores vivos como el azul, el verde o el rojo para apreciar la intensificación y los cambios cromáticos que se producen en el entorno durante la penumbra.
Desde una perspectiva matemática, la divulgadora Laura Sánchez (Laura Matemáticas) ha explicado que, aunque el diámetro del Sol y su distancia respecto a la Tierra son aproximadamente "400 veces" mayores que el diámetro de la Luna y su distancia a nuestro planeta, esa coincidencia de proporciones hace que ambos astros tengan un tamaño aparente idéntico desde la superficie terrestre. La docente ha recordado también que las matemáticas son las que permiten calcular con exactitud cuándo, cómo y dónde se producirán estos eventos.
Por su parte, el astrofísico Iñaki Ordóñez, del planetario de Pamplona, ha calificado de "doble regalo" la coincidencia del eclipse con las Perseidas y ha subrayado el valor histórico del momento al situar este fenómeno en "el comienzo de una tríada de eclipses" que continuará en la península ibérica en 2027 y 2028. Puedes escuchar las entrevistas completas en este podcast.