Las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de mortalidad femenina en Euskadi. Un problema que se preocupa teniendo en cuenta que las herramientas diagnósticas tradicionales están diseñadas bajo un modelo médico masculino. Jesús Guzmán, radiólogo en la OSI Barakaldo Sestao, lidera el proyecto Emabask, una iniciativa que aprovecha la detección de calcificaciones en las arterias de la mama como indicador temprano de patologías coronarias.
"Una prueba que miles de mujeres hacen cada año, pensando únicamente en su pecho, podría estar avisando en silencio de un infarto antes de que llegue a producirse", detalla Guzmán en Las Mañanas de Onda Vasca. Este hallazgo se transforma así en una estrategia preventiva, ya que la presencia de dicho calcio refleja un desgaste biológico real en los vasos sanguíneos. La propuesta médica, que se presentará oficialmente este mes de noviembre en el Congreso Europeo de Salud Pública en Bilbao, se apoya en algoritmos de inteligencia artificial para analizar las pruebas sin requerir recursos clínicos adicionales.
El desarrollo de Emabask pone sobre la mesa una profunda cuestión de sesgo de género en la investigación médica. "El corazón de la mujer ha sido el gran olvidado de la medicina moderna", advierte Guzmán. Aunque la herramienta está actualmente en fase de investigación y validación, el objetivo es empoderar a la paciente con información real y personalizada de su propio riesgo para anticiparse a la enfermedad. Puedes escuchar la entrevista completa en este podcast.