Según la encueta sobre hábitos deportivos en el Estado publicada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en la actualidad el 13,9% de la población asegura correr de forma habitual. Un deporte con el que mantener un buen estado de salud e incluso mejorar. "A nivel físico, fisiológico y mental, diversos estudios científicos han confirmado que, efectivamente, el running tiene una serie de increíbles beneficios para la salud", sostienen desde la revista Runner's World.
Dicho de otra forma, correr mejora el sistema cardiorrespiratorio, fortalece los huesos y los músculos, ayuda a prevenir o disminuir el riesgo de enfermedades, fortalece el sistema inmune, favorece la pérdida de peso, mejora la autoestima, disminuye el estrés, combate la ansiedad y la depresión, ayuda a dormir mejor y cuida el cerebro y la memoria, entre otros beneficios. O lo que es lo mismo, se podría decir que correr es una de las formas más sencillas de crear un hábito constante con el que moverse.
Pero no solo eso. Los especialistas de Nike sostienen que "correr, aunque sea una vez a la semana, tiene beneficios para la salud y la longevidad. Correr de forma gradual y constante puede mejorar la densidad ósea y la salud de las articulaciones. El running no solo contribuyen al buen funcionamiento de los músculos y los pulmones, sino también al de otros sistemas, incluidas la salud intestinal y la hepática. Correr o caminar con regularidad está estrechamente relacionado con un mejor estado de ánimo y una reducción del estrés. No es necesario hacer sesiones de running todos los días para notar los resultados".
¿Cada cuánto hay que cambiar las zapatillas de correr? Esto es lo que dicen los expertos
Una vez ya se conocen buena parte de los beneficios que aporta correr al organismo, es momento de dar respuesta a una duda que invade a buena parte de quienes practican este deporte: ¿cada cuánto hay que cambiar las zapatillas de correr?
Al contrario de lo que buena parte de la sociedad suele llegar a pensar, los pies son una de las partes más importantes de cuerpo, y también de las más sensibles. Los pies tienen 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 tendones, músculos y ligamentos. De ahí la importancia de dedicarles tiempo y recursos a su cuidado y de no alargar la vida útil del calzado, pues de lo contrario, puede terminar pagándose muy caro. Los expertos de Nike sostienen que: "La frecuencia con la que debes cambiar las zapatillas de running depende de tu entrenamiento y de los kilómetros que hagas. En cuanto a la duración de las zapatillas de running, hay varios factores que influyen, como el estilo de running, el volumen y la superficie sobre la que corras. Los factores que más importan a la hora de saber con qué frecuencia debes cambiar tus zapatillas de running son los signos visibles de desgaste, la comodidad que te ofrecen, la recuperación de la mediasuela, la cantidad de amortiguación y la salud de las articulaciones".