Gipuzkoa

Bañarse a los pies de Udalatx: el rincón que muchos descubren y siempre quieren repetir

En el barrio de Udala, en Arrasate, el restaurante-hostal y piscinas Uxarte suma casi seis décadas de historia manteniendo la esencia de un proyecto familiar ligado a la gastronomía, el paisaje y una zona de baño convertida en uno de sus principales atrac
Con Udalatx (en la imagen) y Anboto como telón de fondo, las piscinas de Uxarte ofrecen un refrescante respiro en plena naturaleza. / Anabel Dominguez.

Antes de que llegue el primer café del día, la silueta de Udalatx ya domina el horizonte, con el cercano Anboto sumando belleza a una de esas panorámicas que justifican por sí solas el viaje. Con esa estampa amanece cada mañana el restaurante-hostal y piscinas Uxarte, en el barrio arrasatearra de Udala. En verano, la zona de baño concentra buena parte de la actividad: chapuzones, conversaciones sin prisa y el ir y venir de quienes buscan alivio frente al calor. Un escenario perfecto para disfrutar del agua con las montañas como telón de fondo.

Lo que hoy es un rincón donde el tiempo parece detenerse comenzó a gestarse unas décadas atrás, cuando Josefa Ibarrondo y Miguel Juantorena se aventuraron a transformar el caserío familiar en un establecimiento hostelero. Sin imaginarlo, pusieron la primera piedra de una historia que casi 60 años después sigue escribiéndose con la tercera generación al frente.

La decisión no fue sencilla. En una época en la que “ni siquiera existía una carretera” para llegar hasta Uxarte y ninguno de sus seis hermanos quería hacerse cargo del caserío, Josefa optó por echar raíces en aquel enclave. Conoció a Miguel, un navarro de espíritu emprendedor con quien se casó y juntos tomaron la iniciativa de hacer de la vivienda un negocio de hostelería. Fue una apuesta nacida del esfuerzo y la intuición de que aquel entorno tenía mucho que ofrecer, y que con los años acabaría siendo uno de los refugios estivales de la comarca.

Desde el primer día tuvieron claro el camino que querían seguir: brindar un trato cercano, cuidar el producto e incorporar la naturaleza como parte esencial de la experiencia. Una filosofía de trabajo que sigue marcando la esencia de Uxarte. “Todo lo que somos hoy nace de lo que construyeron mis abuelos. Continuar con ese legado es una responsabilidad, a la vez que un orgullo enorme”, explica Amaia Uribarren.

Primero fueron Josefa y Miguel. Después llegó el turno de sus hijas, Marije y Kontxi. Y en la actualidad, junto a esta última, son sus hijos –Maite, Mikel y Amaia– quienes ayudan a llevar las riendas del establecimiento.

Amaia y su hermano Mikel en el exterior de Uxarte. Ambos, junto a su hermana Maite, son la tercera generación en el negocio. Anabel Dominguez.

De la huerta a la mesa

Ese respeto por los orígenes también se refleja en la cocina. La propuesta gastronómica permanece fiel a la tradición vasca, elaborada con materias primas de calidad y con un ingrediente que sigue formando parte de la identidad de la casa: la huerta. Buena parte de las verduras y hortalizas que llegan a la mesa se cultivan a pocos metros del restaurante, una muestra del vínculo con el producto de kilómetro cero y con la tierra donde comenzó todo.

Los años han traído cambios, pero nunca han alterado la identidad de Uxarte. Se han renovado instalaciones, profesionalizado procesos, adaptado los espacios a las nuevas necesidades de la clientela y reforzado la presencia digital. “Innovar, sin embargo, no significa renunciar a lo que somos, mantenemos el mismo compromiso con la cercanía y la hospitalidad”, insiste Amaia.

Quienes venían de pequeños regresan ahora con sus hijos e incluso con sus nietos. Ver cómo tantas familias siguen eligiéndonos es una de las mayores satisfacciones que nos da este trabajo"

Amaia cuida cada detalle en los preparativos de una celebración. Aritz Esparta

Las piscinas desde 1973

El complejo reúne servicio de bar, dos comedores –uno con capacidad para 80 comensales y otro privado para una veintena–, un hostal con cinco habitaciones, amplias terrazas y dos piscinas exteriores, auténtico emblema y principal reclamo durante la campaña veraniega. Inaugurado en 1973, el recinto acuático marcó un antes y un después en la historia de Uxarte. Desde entonces, este entorno natural y tranquilo, con unas vistas que invitan a quedarse, es un destino habitual para quienes buscan desconectar y darse un baño. Hay personas que venían cuando eran pequeñas y que ahora regresan con sus hijos e incluso con sus nietos. Ver cómo tantas familias siguen eligiéndonos es una de las mayores satisfacciones que nos da este trabajo”, destaca Amaia.

Aunque el verano es la época de mayor ajetreo, su ubicación a las faldas de Udalatx y junto a otros recorridos de montaña atrae durante todo el año a mendizales y visitantes que encuentran en este paraje el lugar ideal para hacer un hamarretako, comer o acabar el día con una cena. "Cada estación tiene su encanto”, apunta Amaia.

Ese atractivo ha traspasado desde hace tiempo las fronteras de la comarca. Aunque la clientela tradicional sigue siendo la de Arrasate y el conjunto de Debagoiena, cada vez llegan más personas procedentes de distintos puntos de Euskadi, de otras comunidades autónomas y también turistas extranjeros que descubren este enclave atraídos por el paisaje y las recomendaciones de quienes ya lo conocen.

Con el Anboto como compañero de paisaje, las piscinas de Uxarte invitan también a compartir celebraciones entre montañas. Aritz Esparta

Bodas en un incomparable escenario

Las celebraciones continúan siendo otro de los grandes pilares de la casa. Bodas, bautizos, comuniones, reuniones familiares y encuentros de empresa han acompañado su trayectoria desde los primeros años. Con el paso del tiempo, las parejas que contraen matrimonio se han ido decantando por fórmulas “más informales”, como precisa Uribarren, en las que el paisaje y la icónica piscina juegan un papel fundamental. "El entorno, la exclusividad del espacio y el trato personalizado hacen que cada evento sea diferente. Nos llena de satisfacción que tantas parejas nos elijan para uno de los días más importantes de su vida", recalca Uribarren.

Mantener ese nivel de calidad durante todo el año es, probablemente, el mayor reto de una actividad marcada por la climatología y la estacionalidad. Un desafío que afrontan con la misma convicción con la que Miguel y Josefa estrenaron el proyecto en 1968: trabajar con constancia, cuidar cada detalle y conseguir que cada persona que llega a Uxarte se sienta como en casa.

El paseo, cuidadosamente engalanado, acompaña el recorrido de las parejas que celebran su boda en el 'oasis' acuático de Uxarte. Aritz Esparta

Desde que este caserío del barrio rural de Udala iniciara su transformación para abrirse a la hostelería hace casi 60 años, el proyecto familiar ha mantenido intactos los valores con los que echó a andar. "Nos gustaría que quien venga por primera vez sienta que ha descubierto un lugar especial. Que disfrute de él, de la tranquilidad y de la acogida, y que se marche con ganas de volver", concluye Amaia. Y, a juzgar por quienes regresan una y otra vez, ese sigue siendo el verdadero secreto de este oasis de Udala, donde el tiempo parece transcurrir a otra velocidad.

20/08/2026