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El Pleno de Astigarraga volvió a tratar este martes, 27 de octubre, la modificación de tres ordenanzas municipales, entre ellas la ordenanza fiscal general para 2027, que contempla una subida del 5,5%. Este incremento es el resultado de aplicar una subida del 4,5% correspondiente al IPC y añadir un punto adicional.
Tal y como defendieron desde el equipo de gobierno en el anterior pleno, el de septiembre, “durante muchos años (por la pandemia, por la crisis económica...) no se han subido las tasas o se han actualizado muy por debajo de la subida del IPC. Asimismo, entre 2019 y julio de 2026 el IPC de la CAV ha sufrido un incremento del 30%. Por lo tanto, en los últimos seis o siete años el Ayuntamiento ha perdido un 15% de poder adquisitivo, reduciendo su capacidad de inversión y de ofrecer servicios de calidad”.
No obstante se congelarán las tasas e impuestos del IAE, obras, plusvalía, actividades del centro cultural Erribera (cursos y sesiones), tarifas del polideportivo, viviendas protegidas, servicio a domicilio y actividades del gazteleku.
Además de la ordenanza fiscal general, el Pleno dio luz verde inicialmente a la modificación de la ordenanza que regula el impuesto sobre las estancias turísticas en Astigarraga que entrará en vigor en enero. El equipo de gobierno optó por la tarifa más alta en todos los tipos (excepto en agroturismos), ya que, por un lado, en la mayoría de los municipios del entorno se mantendrá el mismo criterio.
Por último, anunció que está trabajando en las tarifas del transporte público urbano del municipio.
Críticas del PSE-EE
En una nota de prensa, el portavoz socialista, Patxi Suárez, ha cuestionado la subida fiscal del 5,5% al entender que el aumento de los costes municipales también repercute en las economías domésticas. En este sentido, ha advertido de que la renta media elevada de Astigarraga respecto a otros municipios de la comarca no refleja necesariamente la situación económica de cada familia y, por tanto, no debería servir para justificar un incremento generalizado de la presión fiscal.
Sobre la tasa turística, Suárez ha defendido que el municipio debe encontrar un equilibrio entre sufragar los posibles costes derivados de esta actividad y evitar penalizar a un sector que también genera riqueza y empleo.
A su juicio, la cuantía debe responder a la realidad turística de Astigarraga, donde la presión se concentra especialmente en momentos concretos, como la temporada del txotx y algunos sábados.
La formación también señala que una parte importante de las personas alojadas en el municipio son trabajadores y clientes de empresas, cuya presencia contribuye a dinamizar el comercio.
Según los datos aportados por los socialistas, Astigarraga dispone de alrededor de 250 plazas de alojamiento para una población aproximada de 8.000 habitantes. El partido considera que esta realidad debe tenerse en cuenta al establecer la tasa y defiende aplicar, con carácter general, el tramo mínimo, con la excepción de los apartamentos y las viviendas turísticas.
Así las cosas, el PSE-EE señala que decidió votar en contra de la ordenanza fiscal general y se abstuvo en la tasa turística.