Actualizado hace 5 minutos
El termómetro no dio tregua este jueves en Amurrio, que afrontaba una segunda jornada festiva dedicada a los colectivos más vulnerables: txikis y personas mayores. Los primeros lo llevaron algo mejor, gracias a los dos enormes castillos hinchables con agua que acogió el parque; mientras que el resto, sobre todo las 450 personas que se inscribieron al exitoso concurso de paellas del Txosnagune, se las ingenió como pudo aprovechando absolutamente todas las sombras del pulmón verde del centro urbano.
Y es que cocinar al aire libre, rozando los 37 grados al mediodía, es para tener mucho amor a las fiestas de tu pueblo y al color de tu cuadrilla, porque el jueves solo apetecía encerrarse en casa y no aparecer por las calles hasta bien entrada la noche. Las cosas como son.
No obstante, los más madrugadores fueron los aitites y amamas, ya que su tradicional agenda arrancó a las 10.30 horas en el interior del Ayuntamiento con la entrega del bastón de mando, las bandas, ramos de flores, txapelas y pañuelos a la pareja mayor de la villa.
Amurrio disfruta de su segundo día de fiestas
Se trataba de Juliana Etxebarria Bañales “Juli”, de 95 años y del barrio Aldaiturriaga de toda la vida, que pese a ser su segundo año en el cargo seguía con los mismos nervios del primer día. “No me pongáis la txapela por favor, que acabo de salir de la peluquería, ya me la guarda mi hija Amaia”, explicó coqueta, arrancando más de una sonrisa.
“Si es que le tiemblan hasta las piernas”, aclaró esta última. A su vera, mucho más tranquilo, pese a ser su primera vez, se encontraba Ángel Campos Gómez, de 91 años, que cualquiera lo diría. “¿Mi hobbie?, pues últimamente jugar al tetris en la tablet”, aseguró. “Doy fe, y eso que antes no quería ni ver esos trastos del demonio”, añadió su hijo Manu.
Kalejira
Abajo en la plaza les esperaban los integrantes de la Fanfarre Betijai para acompañarles hasta la parroquia en una alegre kalejira, a la que tampoco faltaron los representantes de las seis cuadrillas de fiestas. Y es que pese al trasnoche que siempre implica la jornada del Txupinazo, supieron cumplir y con nota alta con las personas mayores. Tampoco faltó, lógicamente, la Corporación municipal que, tras la misa, aprovechó para hacer la tradicional visita a la residencia San Antón de Armuru.
Amurrio disfruta de su segundo día de fiestas
Con todo, la mayoría de aitites y amamas se fue acercando a la plaza comprendida entre Lucas Rey, Mendiko y Felix Murga para disfrutar del lunch que siempre les prepara con mucho cariño la Asociación Familiar Villa de Amurrio, en la que este año también se ha dado un relevo en el voluntariado. Éste contó con bailables, de la mano de Iñaki Otegi y, después, la fiesta veterana siguió en en el frontón de Mendiko Eskola, en torno a un ágape para 260 personas, que dieron buena cuenta de un menú a base de pimientos rellenos de marisco, champiñones con jamón, pencas con salsa de hongos, bacalao con piperrada y pollo al ajillo, además de goxua o sorbete.
Paella para 600
También niños y niñas, tras la diversión matinal, pudieron reponer fuerzas en su tradicional comida popular a base de paella, refrescos y helados. Un ágape para entre 550 y 600 bocas que, por séptimo año, llegó de catering; aunque la asociación de mujeres Aurreraka y el grupo scout sí volvieron a tomar parte en un reparto para el que, como ya es costumbre, se impuso el orden en la fila.
Y es que los y las peques de Amurrio ya saben que, si no quieren quedarse sin postre, deben esperar dos tandas. En la primera, cada menor recibe una bolsa con los cubiertos, pan y refresco y un enorme plato de arroz que, tras ser engullido, debe depositarse en la bolsa antes de pasar a recoger el helado tras introducir los desperdicios en un contenedor de basura.
Amurrio disfruta de su segundo día de fiestas
Tras la comilona, el colectivo veterano disfrutó de bailes con Ganeko, y el infantil, de juegos de madera gigantes de Kalaka, cabezudos y un taller de circo, aunque a eso de las cinco de la tarde todo el que quiso se sumó a la romería con Biziraun que puso el broche de oro en el parque al certamen gastronómico del Txosnagune, al que se presentaron medio centenar largo de paellas.
En la jornada también se desarrolló la carrera de motos de juguete y la exhibición de trial, ambas valederas para sumar puntos las cuadrillas en su puja por el codiciado Iguarrako de Oro; y se pudo, asimismo, visitar a la mascota festiva que, vigilante desde la balconada de la Casa Consistorial, estuvo recogiendo los chupetes de los bebés del lugar para llevárselos de recuerdo a su guarida en su despedida de la medianoche del lunes 17.
Amurrio disfruta de su segundo día de fiestas
A la tarde, además, llegó el partido de fútbol entre los locales contra Beasain, el espactáculo familiar Ongi etorri paradisura con el dúo de cuenta cuentos musicales Perli eta Koxkolo, y animación con Burrunba elektrotxaranga. La noche la abrió un toro de fuego, seguido de verbena con la macro orquesta Jamaica Show, en la plaza Juan Urrutia; mientras en el txosnagune del parque tuvieron concierto con los grupos Xendra, Olloki y Herio, que fue rematado en la Gazte Karpa por Dj Arriaga.
El viernes a medianoche, Día de Cuadrillas, llegará el esperado concierto de Süne, aunque por la mañana será el turno del mercado baserritarra y el concurso de marmitako, sin olvidar la degustación de setas con la micológica Arriola o, ya a la tarde, la gran morcillada en San Antón.