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La startup Bioferric INK está transformando la gestión de las aguas residuales en el sector industrial con una tecnología que no solo elimina contaminantes peligrosos, sino que permite la recuperación y reutilización de este recurso. Álvaro Más, CEO y fundador de la compañía, destaca que su objetivo es que los vertidos industriales "no supongan un peligro medioambiental y además se pueda reutilizar en la actividad industrial", lo que conlleva una reducción directa de residuos y costes.
La empresa se enfoca en los contaminantes más complejos, como metales pesados, sales disueltas y materia orgánica, que son difíciles de tratar con procesos convencionales. Según Más, su propuesta brilla donde existe un mayor riesgo para la salud y la normativa es más exigente. "Donde hay riesgos hay oportunidades", afirma el directivo, subrayando que su sistema ofrece una ventaja competitiva en coste y rendimiento frente a alternativas como la ósmosis inversa.
Sistema de absorción de los residuos
El corazón de la innovación de Bioferric reside en un sistema de absorción que utiliza unas esponjas para retener contaminantes disueltos en el agua. Posteriormente, se lavan en un circuito cerrado, separando el contaminante, concentrándolo y desechándolo en forma de residuo sólido para facilitar su gestión. Además, estas soluciones se presentan en tanques, en instalaciones de contenedores que no requieren de obra civil, permitiendo un "pulido final" del agua en la propia fábrica para cumplir con la legislación o para su reintroducción en el proceso productivo.
Más advierte sobre la sensibilidad del agua como recurso, comparándola con la actual preocupación por la energía. "Yo creo que la siguiente gran revolución climática va a ser el agua; es un elemento que no podemos sustituir, y su gestión eficiente será necesaria ahora y dentro de 100 años con IA o sin ella".
Actualmente, Bioferric trabaja con cuatro empresas de diversos sectores, como el siderúrgico y el farmacéutico. Tras su paso por el programa de aceleración BIND de SPRI, la startup se encuentra validando su tecnología a escala industrial y espera iniciar su fase precomercial el próximo año.