Al igual que lo ha hecho Grande-Marlaska, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha alabado este viernes la cooperación con Marruecos para atajar la crisis en Ceuta, que ha definido como "esencial" para facilitar el retorno del 90% de los 80.000 inmigrantes que entraron masivamente en Ceuta el 30 de julio y el 31 de julio; así como para gestionar la vuelta de los que permanecen en la ciudad autónoma y para prevenir situaciones similares en el futuro, como el 15 de agosto.
"Solicité un refuerzo de medios en el lado marroquí para detener el flujo de entrada, solicité el retorno de quienes entraban irregularmente en España y solicité la adopción de medidas de refuerzo de la frontera para disuadir e impedir una nueva entrada que se estaba convocando para el 15 de agosto y en el futuro", ha detallado Albares.
En su comparecencia ante la Comisión de Exteriores del Congreso, el titular de Exteriores también ha explicado que su departamento se comunicó con el país vecino a través de los canales diplomáticos desde "el primer momento" de la crisis y que este "indispensable" contacto "ha sido y es permanente".
Liberación de Ceuta y Melilla
Del mismo modo, en alusión a las peticiones del ministro marroquí de Asuntos Islámicos, Ahmed Tawfiq, para "liberar" ambas ciudades autónomas, Albares ha asegurado que trasladó a Rabat su rechazo "formal" a todas esas reclamaciones marroquíes sobre la ciudad autónoma y Melilla. "Ni ha habido, ni hay, ni habrá algún tipo de conversación al respecto: desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y yo como ministro hemos rechazado formalmente y por todos los cauces diplomáticos posibles las declaraciones contrarias a nuestra integridad territorial", ha rematado.
A su juicio, el "detonante" de esta crisis migratoria han sido las redes sociales: "Las plataformas han sido el canal inflamable por el que se han propagado mentiras a una escala global y a una velocidad sin precedentes", difundidas por "actores en plataformas muy interesados en extender la polarización".
Según ha relatado, uno de los ejemplos de este desencadenante es un vídeo del 28 de julio de dos mujeres jóvenes que habían llegado a nado a Ceuta, el cual acumula ya más de 30 millones de visualizaciones en Marruecos, en el que se llega a decir que "la frontera está abierta". Dos días después, 30 de julio, día de las primeras llegadas masivas, hubo una "actividad digital explosiva" con el mensaje de que el Supremo español "no expulsará a quien llegue a nado", explica.
"Lo que ocurrió el 30 de julio fue una crisis migratoria y humanitaria, pero fue gestada y propulsada por una viralización inédita de mentiras y bulos, y fue instrumentalizada por la internacional reaccionaria", es su resumen de lo sucedido.
Por su parte, durante la sesión extraordinaria en la Comisión de Interior del Congreso, el diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro ha cuestionado las referencias del Gobierno español a la colaboración con Marruecos. "Estaremos de acuerdo en que es un poco un chiste, porque si hubiera una gran colaboración fronteriza con Marruecos esto no pasaría", ha señalado, antes de pedir al Ejecutivo que no siga hablando de cooperación con el país vecino, algo que ha calificado de "tomadura de pelo", "ridículo", "grotesco" y "absurdo".
A continuación, el portavoz del PNV, Mikel Legarda, ha defendido que con un vecino hay que mantener "unas relaciones razonables", pero también "ponerse un poquito enfrente y decir que las cosas tienen un límite". A su juicio, afirmar que "todo es estupendo" en la relación con el país vecino "no es creíble", y ha concluido advirtiendo de que "Ceuta está abandonada" y de que la situación constituye un problema "mayúsculo".