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¿Quién dijo que la lluvia es “mal tiempo”? ¿Quién dijo que un suelo mojado impide disfrutar del paisaje que ofrecen Urola Kosta o el Geoparque de la Costa Vasca? Para Naiara Malave, cogerente de Begi Bistan, ocurre justo lo contrario. “Se pone un chubasquero y se puede hacerlo de la misma manera o incluso de otra; una experiencia más real porque la lluvia forma parte de esta cultura”, defendió en la inauguración del Txoko Flysch. En este nuevo espacio la empresa quiere impulsar un modelo de ecoturismo que ayude a desestacionalizar las visitas y adaptar cada experiencia a las condiciones del día.
Alternativas cuando la mar o la meteorología obliguen a cambiar los planes
Situado junto a la recién inaugurada Oficina de Turismo de Zumaia, el Txoko Flysch nace como punto de acogida e interpretación para los visitantes. Desde este espacio Begi Bistan organizará sus actividades y ofrecerá alternativas cuando el estado de la mar o la meteorología obliguen a modificar los planes. El objetivo es que el tiempo no determine condicione la experiencia, sino la forma de descubrir el territorio.
La propuesta parte de la premisa de que el turismo del futuro no debe medirse por el número de visitantes, sino por la “calidad de la experiencia”. Por eso, bajo esa filosofía, Begi Bistan diferenciará entre quienes opten por una experiencia ecoturista completa y quienes contraten una actividad concreta.
El "mal" tiempo transforma la experiencia
En el primer caso, si el estado de la mar o la lluvia impiden desarrollar el plan previsto, la empresa ofrecerá alternativas diseñadas de antemano. En el segundo, si la actividad no puede realizarse, el importe será reembolsado. “En Euskadi el mal tiempo no cancela la experiencia: la transforma”, resumió Malave. La intención es que el visitante entienda que el valor del viaje no reside únicamente en realizar una actividad concreta, sino en descubrir el destino desde diferentes perspectivas, incluso cuando las condiciones meteorológicas obligan a cambiar de planes.
Con este modelo, la empresa busca repartir la actividad turística a lo largo de todo el año y reducir la dependencia de los meses estivales. La intención es que “quienes visiten Zumaia y Urola Kosta descubran el patrimonio natural, geológico y cultural de a comarca independientemente de las condiciones meteorológicas”, entendiendo que “la lluvia y el viento forman parte de la identidad del litoral vasco”.
La empresa considera que esa flexibilidad permitirá distribuir mejor los flujos de visitantes y generar actividad económica más allá que la temporada alta, favoreciendo un turismo “más respetuoso con el entorno”.
La inauguración del Txoko
Durante la inauguración del nuevo Txoko, representantes del Ayuntamiento de Zumaia, la Mancomunidad de Urola Kosta y la Diputación Foral de Gipuzkoa coincidieron en destacar la importancia de “avanzar hacia un turismo más ordenado y sostenible”.
Interior del Txoko Flysch.
El alcalde, Iñaki Ostolaza, valoró especialmente que Begi Bistan desarrolle su actividad junto a la nueva Oficina de Turismo, mientras que el presidente de la Mancomunidad, Jon Arozena, destacó el papel de la empresa como agente dinamizador de Urola Kosta y su implicación en las iniciativas de colaboración entre instituciones y empresas.
Por su parte, la diputada de Turismo y Movilidad, Azahara Domínguez, definió a Begi Bistan como “una empresa pionera por un modelo que combina desarrollo económico, conservación del entorno y bienestar de las personas”.
Turismo MICE y actividades team building
Además, Begi Bistan presentó su nueva apuesta por el turismo MICE y las actividades de team building, con las que pretende “atraer reuniones y jornadas de empresa vinculadas al patrimonio, la gastronomía y la cultura marítima de la comarca”.