El verano es la época del año favorita para los mosquitos: aparecen en casi cualquier rincón y resultan muy molestos por sus picaduras, zumbidos y constantes revoloteos. Por eso mismo, nada como acabar ellos lo antes posible y, para ello, utilizando productos que hay en el mercado. Aun así, hay remedios caseros para mantenerlos a raya sin necesidad de técnicas con químicos o pesticidas, recurriendo a materiales que pueden tenerse en casa y sin gastar mucho dinero.
Una trampa casera muy efectiva
En estos casos, no hay nada mejor que contar con una trampa de mosquitos para usar en casa. Para prepararla en condiciones, tan solo basta con hacer acopio de una botella de plástico, agua y azúcar, ingredientes que podemos encontrar con facilidad.
Para empezar, hay que cortar la botella por la mitad, con un cúter u objeto afilado, pero con mucho cuidado para evitar cortes. A continuación, se le añade agua y azúcar al interior del envase.
Este método consiste en un buen cebo, pues su olor agradable hace de imán contra estos bichos. Y si a eso le sumamos que el agua cumple una función importante, la de retener a estos dentro de la botella y que no puedan salir, el éxito está garantizado.
Varias botellas de plástico
¿Cómo hacer que funcione correctamente?
Aunque el tamaño de la botella no es el aspecto más determinante, cuanto más grande sea, más mosquitos podrá llegar a atrapar. Y, para hacerla más efectiva todavía, se recomienda colocar el cuello, es decir, la parte superior, boca abajo, como si de un embudo se tratara.
De este modo, los insectos que se vayan colando por la apertura de la botella irán cayendo en su interior. Al intentar escapar, será mucho más difícil que salgan, quedando atrapados y demostrando que este truco funciona.
Mosquito en una piel humana
¿Dónde funcionan mejor?
El mejor sitio de la vivienda donde poner en marcha este remedio casero son puntos estratégicos como las ventanas o la entrada a la vivienda. Porque, al estar situados en estos lugares, caen directamente en la trampa y evitamos que entren en las habitaciones y demás estancias.
Asimismo, hay momentos como la noche, cuando más molestos resultan los mosquitos, en los que el truco se vuelve más necesario que nunca. Además, llevarlo a cabo es muy barato y no exige grandes gastos.
Por si fuera poco, es un método que no requiere contar con ingredientes extraños ni productos caros: basta con tener a mano objetos que puede haber en cualquier hogar tiene a mano.
Una joven después de sufrir una picadura de mosquito
Más remedios naturales para mantenerlos bajo control
Dejando a un lado el método de la botella que hemos visto, existen plantas aromáticas como la lavanda o la citronela. Al ser repelentes naturales, se aconseja ponerlas cerca de puertas, ventanas y más zonas del hogar, de forma que su aroma aleje a los insectos.
Tampoco está de más cortar varias rodajas de limón y poner infusiones de clavo, así como utilizar ciertos aceites esenciales como la menta o el eucalipto que, al diluirlos en agua, en difusor o en pulverizador, traen buenos resultados.
Por último, cerrar ventanas y poner mosquiteras también ayuda a bloquear el acceso de los mosquitos a la casa. Y cerrar las ventanas también sirve de mucha ayuda para evitar las horas más calurosas del día.