El consejo de supervisión del grupo Volkswagen aprobó ayer jueves por unanimidad el denominado 'Plan Futuro 2030', un programa de transformación con el que el mayor fabricante automovilístico de Europa pretende reforzar su competitividad, mejorar su rentabilidad y adaptar su estructura a la evolución del mercado.
Así, el grupo alemán quiere reducir a la mitad el número de modelos y podría vender participaciones en algunas filiales como el fabricante de camiones Traton, pero no ha dicho nada sobre el futuro de la marca española Seat, que desde hace años está empañado por el gran éxito de Cupra.
El plan contempla una inversión de 135.000 millones de euros para inversiones de capital e investigación y desarrollo en el periodo de 2027 a 2031, al tiempo que busca reducir costes y simplificar las estructuras corporativas. También reducirá la capacidad de la plantilla global en aproximadamente 50.000 puestos en todo el grupo, incluidos directivos. Esta cifra se suma a la ya pactada de otros 50.000 puestos a finales de año que anunció la firma hasta el final de la década.
Éxito a largo plazo
El consejero delegado de Volkswagen, Oliver Blume destacó que la aprobación del plan de ahorro supone "una fuerte señal para el futuro" y ha asegurado que la compañía pretende asumir su responsabilidad con sus empleados, socios y el empleo industrial a nivel mundial.
Así, Volkswagen tratar de "allanar el camino hacia un éxito sostenible a largo plazo" en un momento en que "la industria automotriz y sus mercados experimentan la transformación más rápida y fundamental hasta la fecha", afirmó la compañía en un comunicado.
Por su parte, el Gobierno alemán ha celebrado este viernes la aprobación del acuerdo, aunque ha lamentado que ello implique también recortar 50.000 puestos de trabajo. En una rueda de prensa ordinaria, el portavoz adjunto del Ejecutivo, Sebastian Hille, habló de una "buena noticia", y afirmó que el hecho de que el consejo de supervisión haya llegado a un acuerdo sobre un plan de futuro demuestra que la colaboración entre los interlocutores sociales, empleadores y trabajadores funciona.
Exceso de capacidad en Europa
La capacidad de producción europea de Volkswagen supera actualmente la demanda en más de 500.000 unidades. Por ello, el grupo no puede garantizar una asignación de producción competitiva para las plantas de Emden (Baja Sajonia), Zwickau (Sajonia), Hannover (capital de Baja Sajonia ) y la de Audi en Neckarsulm (suroeste) de forma escalonada entre 2031 y 2034.
Asimismo, prevé unas ventas anuales de nueve millones de vehículos y quiere lograr un margen de rentabilidad operativa del 9% para 2030 por lo que necesita un resultado operativo de unos 31.000 millones de euros, con 37.000 millones de euros en gastos generales. Además, antes de finales de junio de 2027, el grupo desarrollará un plan para establecer una estructura productiva europea sostenible y competitiva, aunque por ahora esto no afecta a Martorell ni a Seat.
Un plan para Seat
En esta misma línea, la comunicación del acuerdo no incluye ninguna referencia al futuro de la marca española, a pesar de que el medio económico alemán 'WirtschaftsWoche' publicara que el comité directivo planificaba una plan de reorganización para la firma en la que no continuaría más allá de 2029, para centrar todos los recursos en Cupra. Ante esta noticia, el fabricante de Martorell manifestó el jueves que "no se ha tomado ninguna decisión al respecto".
Tras la reunión del consejo de supervisión, el comité de empresa de Seat ve el empleo en la compañía "garantizado hasta el año 2030" y se muestra "más tranquilo sobre el futuro de la empresa", que ocupa a más de 13.000 trabajadores. No obstante, su presidente, Matías Carnero (UGT), que también participó en el encuentro, ha aclarado que no hay una decisión tomada y que tampoco se hizo referencia a Seat entre los acuerdos adoptados ayer.