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Uno de cada diez hombres encuestados por la Universidad de Barcelona admite haber ejercido violencia sexual contra menores

El estudio recoge las respuestas de 6.010 hombres adultos de todo el Estado y cifra en un 3,4% los que reconocen alguna de estas conductas en el último año
Fachada de la sede histórica de la Universitat de Barcelona (UB). / EP

El 10,2% de los hombres que han participado en un estudio de la Universitat de Barcelona (UB) reconoce haber cometido, al menos una vez en su vida, algún acto de violencia sexual contra una persona menor de 18 años. La investigación, presentada este miércoles en Madrid, recoge conductas con y sin contacto físico, tanto en internet como fuera de la red.

Las cifras proceden de las respuestas de 6.010 hombres adultos y, como precisa el equipo investigador, "no son tasas de delitos ni de condenas". En el caso de adolescentes de 16 y 17 años, el estudio solo incluye las conductas declaradas por hombres al menos diez años mayores, por lo que quedan fuera las relaciones consentidas entre personas de edades similares.

La diferencia entre atracción y conducta

El estudio preguntó por separado por la atracción y por los actos de violencia sexual. El 22,2% de los participantes declaró haber sentido durante su vida adulta algún grado de atracción sexual hacia menores de 16 años. Dentro de ese grupo, el 72,8% no declaró ninguna conducta de violencia sexual contra menores. Los investigadores ven ahí una oportunidad para ofrecer ayuda confidencial antes de que se produzca un daño.

Fuera de internet, el 9,7% de los encuestados reconoció alguna conducta de violencia sexual contra menores a lo largo de su vida, frente al 4,2% que la declaró en la red. Sin embargo, entre quienes admitieron alguna de estas conductas en internet, el 56% también la reconoció en el último año. Entre quienes la declararon fuera de la red, esa proporción fue del 27%.

Ayuda temprana para evitar nuevas víctimas

El equipo de la UB propone crear servicios confidenciales de orientación y formar a profesionales de la salud, la educación y los servicios sociales para que puedan detectar situaciones de riesgo. "Si queremos evitar que haya víctimas, también debemos atender y actuar sobre quienes pueden causar daño", ha señalado la codirectora del estudio.

En la presentación, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha reclamado que la respuesta penal se acompañe de educación afectivo-sexual y atención especializada a las víctimas. "Necesitamos leyes, pero también protocolos, formación profesional y, sobre todo, recursos, porque sin recursos las condenas más contundentes se quedan en palabras", ha afirmado.

04/11/2026