Vida y estilo

Un cardiólogo advierte del riesgo menos conocido de la menopausia

Ante la llegada de la menopausia, conviene consultar con un profesional sanitario para valorar de forma individualizada la presión arterial, el colesterol, la glucosa, el peso y el riesgo cardiovascular global
La menopausia representa una oportunidad para revisar la salud cardiovascular y detectar factores de riesgo / Freepik

La menopausia no solo implica sofocos, alteraciones del sueño o cambios hormonales. También marca una etapa en la que conviene prestar especial atención a la salud cardiovascular.

Durante la transición a la menopausia pueden aumentar factores de riesgo como el colesterol LDL, la presión arterial, la grasa abdominal y las alteraciones metabólicas. La American Heart Association considera este periodo una oportunidad especialmente importante para detectar y controlar estos factores.

El cardiólogo Diego Araiza advierte sobre esta dimensión menos conocida de la menopausia: "El peligro más grave de la menopausia no son los sofocos. Al llegar a la menopausia, la caída drástica de estrógenos te deja desprotegida. Estas hormonas actúan como “guardaespaldas” de tus arterias; sin ellas, el riesgo de sufrir un infarto se iguala al de los hombres. Este peligro real no se siente, se acumula en silencio."

Más allá de los síntomas visibles, los cambios cardiovasculares pueden desarrollarse sin producir molestias. De hecho, durante la transición menopáusica se han observado aumentos del colesterol LDL y otros cambios metabólicos y vasculares asociados con un mayor riesgo cardiovascular.

¿Qué ocurre con el corazón durante la menopausia?

La disminución de los estrógenos coincide con una etapa de cambios en el organismo que pueden favorecer un perfil cardiovascular menos saludable.

La presión arterial y determinados parámetros lipídicos pueden aumentar, mientras que también puede producirse una redistribución de la grasa corporal hacia la zona abdominal.

Por eso, Araiza señala la importancia de actuar antes de que aparezcan problemas: "La buena noticia: hoy la cardiología moderna tiene herramientas de precisión. Ya no basta solo con comer bien y hacer ejercicio. Actualmente contamos con estrategias médicas avanzadas para intervenir a tiempo y proteger tu corazón".

Esto no significa que todas las mujeres necesiten medicación. La prevención cardiovascular debe adaptarse al riesgo individual y puede incluir el control de la presión arterial, colesterol, glucosa, peso, actividad física, alimentación y otros factores.

Una mujer presenta sofocos, uno de los síntomas de la menopausia Freepik

Tratamientos y prevención cardiovascular

En su mensaje, el cardiólogo menciona tres herramientas: "Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH): iniciada a tiempo (en la ventana de oportunidad), no solo alivia los síntomas, sino que protege tus arterias (debe usarse tempranamente y siempre bajo prescripción médica)."

La terapia hormonal puede ser apropiada para determinadas mujeres, especialmente para tratar síntomas de la menopausia, y el momento de inicio es relevante. Sin embargo, las sociedades científicas no recomiendan utilizarla exclusivamente para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Araiza también apunta a otros tratamientos: "Estatinas: si el colesterol LDL se dispara en esta etapa —algo sumamente común—, estabilizan las placas arteriales y previenen eventos graves".

Las estatinas pueden estar indicadas cuando el riesgo cardiovascular y los niveles de colesterol justifican un tratamiento farmacológico, pero la decisión debe individualizarse.

Por último, el cardiólogo menciona los agonistas de GLP-1: "Agonistas de GLP-1: en mujeres con sobrepeso, obesidad o alteraciones metabólicas, estas moléculas no solo ayudan al control de peso, sino que ofrecen un beneficio directo al reducir el riesgo cardiovascular".

La indicación de estos medicamentos también depende de las características y del riesgo de cada paciente.

En definitiva, la menopausia representa una oportunidad para revisar la salud cardiovascular y detectar factores de riesgo antes de que provoquen complicaciones. Como resume Araiza, "el riesgo cardiovascular en la postmenopausia se mide, se previene y se trata. No dejes tu salud al azar".

Ante la llegada de la menopausia, conviene consultar con un profesional sanitario para valorar de forma individualizada la presión arterial, el colesterol, la glucosa, el peso y el riesgo cardiovascular global. "Acude a tu médico para evaluar tu perfil de riesgo actual", sentencia el cardiólogo.

13/09/2026