El aroma a queso artesano ha vuelto a impregnar las calles de Turtzioz en una nueva edición del Gazta Eguna, la cita por excelencia con la tradición agroalimentaria de Enkarterri. Desde primeras horas de la mañana, el centro del municipio,con el entorno de la plaza de toros y la céntrica calle Esteban Terreros y Pando como ejes principales, ha registrado un constante ir y venir de vecinos y visitantes deseosos de disfrutar del ambiente festivo. “El año pasado nos pillaba de paso y este año hemos decidido volver para comprar un par de cosas”, explica Gorka, quien se ha acercado a la feria desde Gernika.
Cerca de cuarenta puestos de alimentación y artesanía de calidad se han desplegado a lo largo del recinto ferial, ofreciendo lo mejor del producto local y de kilómetro cero. El pan artesano, los embutidos, las hortalizas de temporada, la repostería tradicional y los trabajos hechos a mano han compartido protagonismo con el verdadero rey de la jornada: el queso de oveja elaborado de forma artesanal.
La Cofradía de Putxeras de Balmaseda ha sido la encargada de valorar los queso del concurso
Concurso de queso
El momento álgido de la mañana ha vuelto a situarse en el tradicional concurso de queso, en el que diez piezas elaboradas por queserías de primer nivel han competido por alzarse con el ansiado galardón. La responsabilidad de juzgar la calidad de los productos candidatos ha recaído un año más en los expertos de la Cofradía de la Putxera de Balmaseda, quienes se encargaron de realizar la exhaustiva cata a ciegas.
Para determinar las notas, los miembros del jurado se guiaron por una rigurosa tabla de cata dividida en dos bloques principales. En el primero se analizó meticulosamente el apartado visual, examinando tanto la corteza exterior como la pasta interior. El segundo bloque, el de mayor exigencia organoléptica, sirvió para valorar la textura en boca, el olor, la intensidad del sabor, el gusto residual tras el trago y la impresión global. Cada uno de estos parámetros fue puntuado en una escala del uno al siete y corregido posteriormente por coeficientes específicos, otorgando al sabor el peso más decisivo en la suma final.
El concurso de queso artesano ha contado con diferentes tipos de quesos de las queserías presentes en la feria
Tras una minuciosa deliberación por parte del jurado gastronómico, llegó el esperado anuncio de los premios desde el escenario principal. La quesería Aguiñiga se alzó con el codiciado primer puesto de esta edición. El segundo escalón del podio correspondió a Aranburu, mientras que el tercer premio fue a parar a manos de Aztal Gazta. Asimismo, el jurado quiso reconocer el elevado nivel medio del certamen otorgando una mención especial a Muniota Baserria.
Triunfo alavés
La emoción se desbordó al escuchar el nombre de José Ramón Martínez como flamante vencedor de esta edición. Tras subir al escenario a recoger la txapela que lo acredita como el mejor elaborador del certamen, el maestro quesero no tardó en verse arropado por una multitud de asistentes institucionales que acudieron de inmediato a su puesto para felicitarle. La noticia corrió como la pólvora por todo el recinto ferial y, en cuestión de minutos, una nutrida fila de vecinos y amantes del buen queso rodeó su mostrador, ansiosos por probar la rueda premiada y provocando que las piezas volaran entre elogios a su textura y sabor.
José Ramón Martínez atendiendo a sus clientes tras proclamarse campeón del concurso de quesos del Gazta Eguna en Turtzioz
Este merecido reconocimiento es el reflejo de décadas de esfuerzo, pasión y respeto por el oficio en la quesería Aguiñiga. Fundada sobre los pilares del saber hacer artesanal y el cuidado escrupuloso de la cabaña ganadera, la quesería alavesa ha sabido mantener viva la esencia de la tradición quesera transmitida de generación en generación.
Cierre perfecto
Nada más concluir la ceremonia de entrega de trofeos y los reconocimientos a los galardonados, la expectación se trasladó a las mesas de degustación. Como marca la tradición del evento, el público asistente tuvo la oportunidad de probar de primera mano las ruedas ganadoras del concurso. Largas filas de apasionados del queso aguardaron pacientemente su turno para saborear las piezas triunfadoras, comentando los matices, el punto de curación y la potencia en boca de las muestras premiadas.