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"Live from New York, it's Saturday Night!". Con esta frase arranca cada semana uno de los espacios más longevos de la historia de la televisión y que sigue en plena forma. 'Saturday Night Live' lleva medio siglo en antena siendo una de cantera de cómicos de éxito imparable.
De la época dorada de SNL destacan tres nombres propios: John Belushi, Dan Aykroyd y Bill Murray. Los dos primeros engendraron a The Blues Brothers en 1976 tras un memorable sketch con Belushi (Jake) a la voz y Aykroyd (Elwood) tocando la armónica. El resto es historia. Protagonizaron una de las mejores películas musicales que se recuerdan ('Granujas a todo ritmo'), a la que siguió una olvidable secuela ('The Blues Brothers 2000') sin Belushi -falleció de una sobredosis en 1982-, y giras por todo el mundo, que continúan en la actualidad con músicos de toda índole.
Bill Murray se incorporó al programa creado por Lorne Michaels en 1977 para cubrir la baja de Chevy Chase, a quien le debemos una de las frases más recordadas de SNL: "Generalísimo Francisco Franco is still dead" ("El Generalísimo Francisco Franco sigue muerto", que se convirtió en un chiste recurrente tras la muerte del dictador). Murray, un cómico que tiene la habilidad de resultar gracioso sin necesidad de abrir la boca, bordaba el papel de perdedor entrañable, cínico y caradura. Junto a Aykroid, Belushi y Jane Curtin protagonizó momentos legendarios en The Olympia Café, la taberna ficticia que solo servía Pepsi y "Cheeburger".
Súper Eddie Murphy
En la década de los 80 y 90 brillaron Eddie Murphy y Chris Farley, respectivamente. SNL atravesaba un momento complicado por la bajada de audiencia y Murphy lo revitalizó y lo salvó de la cancelación. El protagonista de 'Superdetective en Hollywood' era por aquel entonces un monologuista salvaje, el polo opuesto a la imagen de comedia amable que cultivó posteriormente. Inspirado por genios como Peter Sellers y, sobre todo, Richard Pryor, Murphy no dejaba títere con cabeza y sus shows se caracterizaban por un lenguaje soez y continuas blasfemias, con continuos ataques al colectivo homosexual e incluso a los de su propia raza (un buen ejemplo es su espectáculo 'Delirious', disponible en YouTube y en algunas plataformas). Uno de sus personajes más icónicos en 'Saturday...' fue el de Buckwheat , el niño negro de 'La Pandilla' ('Little Rascals'). El éxito le sobrepasó y los guionistas terminaron asesinándole delante de las cámaras a petición del actor.
Farley, por su parte, se ganó a la audiencia con su recreación del orador motivacional -lo que ahora llamaríamos coach- Matt Foley. Acabaría falleciendo de forma prematura debido a su obesidad y al abuso del consumo de drogas y alcohol.
Entrado el nuevo siglo, SNL dio paso a una nueva generación de actores y principalmente de actrices fundamentales en la comedia del siglo XXI. Tina Fey marcó un hito al convertirse en la primera jefa de guionistas del programa. Su imitación de la ultraconservadora Sarah Palin hizo correr ríos de tinta e influyó notablemente en la campaña de las presidenciales de 2008 donde era candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos. Entre las actrices de este periodo también destacan Amy Poehler, Kristen Wiig y Kate MacKinnon.