Una lesión es, probablemente, uno de los momentos más temidos de cualquier deportista. Un contratiempo que le obliga si no es a parar, a reducir la intensidad de la actividad y/o a adaptarla. Un concepto que desde la Clínica Universidad de Navarra (CUN) definen así: "cualquier alteración morfológica o funcional de un tejido u órgano, producida por un agente externo o interno".
Lesión que puede afectar a cualquier parte del cuerpo
Una lesión de lo más frecuente en deportistas, pero que también puede ocurrir en personas que realizan actividades físicas intensas e incluso movimientos brucos, es la rotura de fibras, rotura fibrilar o desgarro muscular, "una de las lesiones más comunes tanto en deportistas como en personas que realizan esfuerzos físicos intensos, sin preparación previa. Aunque puede afectar a cualquier parte del cuerpo, la rotura fibrilar en el muslo, sobre todo en isquiotibiales y aductores, es especialmente habitual debido a la intensidad de las cargas y movimientos que reciben los músculos de esta zona", tal y como relatan desde Sanitas.
¿Cuáles son las causas y los síntomas de una rotura fibrilar?
Un latigazo muscular que "se produce cuando un músculo es sometido a un estiramiento o contracción superior a su capacidad fisiológica, causando una ruptura parcial de las fibras musculares. Esta ruptura puede ser leve, moderada o grave, en función del número de fibras dañadas y la profundidad del desgarro.
También hay que tener en cuenta que, tal y como indican desde FisioClinics, las zonas del cuerpo más propensas a sufrir una lesión muscular son los brazos (músculo bíceps femoral, 30%), muslos (abductor medio, 18%; cuádriceps, 12%), y piernas (gastrocnemio o gemelos, 16%).
Una rotura que, implica, según apuntan desde Sanitas, "la lesión de un segmento muscular con fibras musculares de ambos tipos pero las fibras musculares de tipo II, son más propensas a lesionarse ya que son las que se activan en ejercicios explosivos, como sprints, saltos o cambios bruscos de dirección. Por eso, las roturas fibrilares son frecuentes en deportes en donde los sprints y cambios de dirección son parte fundamental del gesto deportivo como son el fútbol, atletismo o tenis entre otros deportes".